Los municipios ribereños han llamado la atención sobre algo en lo que coinciden los expertos, esto es, que las temperaturas suben más allá de episodios puntuales y propiciarán más fenómenos climatológicos extremos, según un comunicado de la asociación.
Las crecidas, necesarias para cuando llegue la sequía
De modo que a grandes nevadas, o inundaciones como las vistas el año pasado, seguirán graves periodos de sequía, ha señalado este colectivo, cuya presidenta, María de los Ángeles Sierra, insta a «ser cuidadosos con nuestros embalses y no dilapidar las crecidas, porque las necesitaremos para beber en tiempos de sequía«.
La Asociación de Municipios Ribereños teme un nuevo trasvase casi máximo este mes de enero que se sume a la lista de trasvases en diferido cuya cuenta pronto saldarán los regantes con un envío masivo al terminar las obras de La Bujeda.
En este sentido, Sierra ha criticado que «tienen mucha agua pendiente de envío y suficiente agua almacenada para darnos un respiro, la situación es un esperpento«, en tanto el vicepresidente del colectivo, Borja Castro, también se ha mostrado preocupado por la gestión del agua.
La crisis climática, un problema del presente
[box type=»shadow» ]»El cambio climático no es futuro, no es ciencia ficción, lo estamos constatando: inundaciones más graves que nunca, nevadas y, también, grandes episodios de sequía; los embalses son la cuenta de ahorro que nos permitirá regular un poco ese escenario de crisis climática al que nos enfrentamos».[/box]
Para Castro, «no se puede supeditar la salud de nuestros embalses, que son propiedad de todos los españoles, al negocio de unos pocos; los embalses nacieron para garantizar el agua de boca en el centro de España y suministrar energía eléctrica, no para especular en la Región de Murcia«.
«El agua es de todos, pero ellos la quieren de forma privativa«, han señalado los ribereños. EFEverde




