La organización asegura en un comunicado que la incursión de embarcaciones, piragüistas, pescadores y curiosos en las zonas «más tranquilas» y a las islas provoca la espantada de las aves, así como la pérdida de puestas y de pollos por las «continuas» molestias.
Destaca la «total pasividad» de las administraciones competentes, incide en la indiferencia de las administraciones extremeñas y enfatiza en la incapacidad de gestionar el turismo en los embalses de una forma adecuada y compatible con la naturaleza.
Por otra parte, la entidad denuncia una «falta de sensibilidad» con la naturaleza por parte de los ciudadanos que reiteran en sus recorridos por la zona a pesar del malestar que produce a las aves la presencia humana.
El delegado de SEO-BirdLife en Extremadura, Marcelino Cardalliaguet, asegura que unas «simples» medidas de gestión, como indicaciones claras a los usuarios de las embarcaciones o a los pescadores, conseguirían evitar «molestias graves» para evitar lo que han calificado de «desastre ambiental» ocurrido a lo largo de este año.
La organización considera que el modelo de turismo que se aplica en el embalse es «lamentable y dañino» para los intereses de Extremadura y ofrece su «total colaboración» para mejorar la gestión del turismo en el medio natural.
Aún así, anuncia que tomará las medidas oportunas para exigir responsabilidades por lo ocurrido en el embalse de Villalba de los Barros. EFE




