El hombre está investigado por un delito de apropiación indebida de recursos naturales y contra la fauna, así como por infracciones a la ley de Flora y Fauna Silvestre de Andalucía.
La investigación comenzó cuando varios agentes de la Guardia Civil observaron a un hombre que depositaba cuernas de ciervo en el muelle de descarga de una industria cárnica ubicada en un polígono industrial.
Más de cien cuernas de ciervo
Al solicitarle que acreditase la procedencia y propiedad de las cuernas, el vecino reconoció que pretendía venderlas y que eran suyas, si bien carecía de cualquier documentación que lo acreditase, según ha informado hoy un comunicado de la Guardia Civil.
Tras inspeccionar las cuernas descargadas, los agentes comprobaron que carecían de identificación y de documentación y descubrieron que algunas son de «varetos», ciervos jóvenes cuya caza únicamente está permitida en Andalucía en determinadas circunstancias, tales como la caza selectiva.
Por estos hechos y tras sospechar que las cuernas pudieran proceder de la caza furtiva, los agentes investigan a la persona que iba a venderlas. Efeverde




