Desde muy temprano, la región metropolitana de Santiago, de 7,1 millones de habitantes, sufrió fuertes ráfagas de viento, que en algunas zonas prácticamente impidió la circulación de vehículos y de peatones que intentaban llegar a sus trabajos.
La compañía Enel Distribución Chile informó hoy a la prensa de que varias cuadrillas se encuentran trabajando intensamente para normalizar la situación.
La Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), dependiente del ministerio del Interior, ha advertido a la población santiaguina de que este martes la ciudad se verá azotada por intensas lluvias y fuertes vientos que podrían alcanzar los 60 kilómetros por hora.
Más al sur, las ciudades de Osorno, Concepción y Los Ángeles se vieron afectadas por inundaciones debido a la salida de algunos esteros situación que obligó a trasladar a lugares más seguros a las personas que vivían en las orillas de los cauces.
En el archipiélago de Juan Fernández, situada en el océano Pacífico, a unos 650 kilómetros del continente, las fuertes lluvias dejaron varios damnificados y el alcalde del lugar, Leopoldo González, pidió a sus habitantes no salir de sus casas para evitar correr peligros. EFEverde




