El Consell de Mallorca ha indicado en un comunicado que la medida ha entrado en vigor tras los acuerdos adoptados con los titulares de los cotos y los alcaldes de los municipios afectados.
El fuego quemó unas 2.300 hectáreas de la zona nordeste de la Tramuntana, de rico valor paisajístico y declarada Patrimonio Mundial.
La aplicación de Zona de Emergencia Cinegética Temporal autoriza la caza de cabras y animales de otras especies predadoras para facilitar la regeneración natural del terreno.
También se establecen así «las condiciones que rigen su captura, ya que la superpoblación supone un grave peligro para el crecimiento de los brotes» de plantas.
Además se permite en la citada zona la caza de la paloma torcaz a fin de evitar que consuman los piñones de los pinos y a partir del próximo 2 de noviembre también se podrán abatir tordos y estorninos.
En cambio, la perdiz y otras especies de caza menor que habitan en la zona estarán sujetas a una moratoria de un año.




