Alrededor del 15 % de este presupuesto irá a parar al seguimiento a Xylella fastidiosa, una de las bacterias «más peligrosas del mundo» que desde 2013 afecta a olivos en Apulia (Italia) y que a lo largo de 2015 ha aparecido en cultivos en Córcega (Francia) y en la Costa Azul francesa.
También está prevista una asignación presupuestaria importante para la lucha contra el gusano microscópico «Pinewood», perteneciente a la familia de los nematodos, cuyos ataques a los árboles coníferos podría llevar «a la devastación de los bosques de pinos de Europa», según explicó la CE.
Por otra parte, el Ejecutivo comunitario recordó que la UE apoya «la implementación de programas de control en los Estados miembros con vistas a contribuir a un alto nivel de salud de las plantas a lo largo de la cadena alimentaria».
Según la CE, «la identificación oportuna de plagas de las plantas y la detección de nuevos riesgos emergentes garantizan la posibilidad de llevar a cabo una acción temprana y adecuada contra las plagas, con altos beneficios económicos y ambientales».
El Ejecutivo aclaró que cada Estado miembro «puede elegir las áreas más apropiadas para realizar sus programas de seguimiento de plagas», siempre y cuando se indique por qué se han elegido regiones específicas «si ese es el caso». EFEverde




