La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) indicó en un informe que «se puede apreciar caída abundante de ceniza en sitios ubicados en el perímetro de cinco kilómetros y pequeños bloques de material en el radio de dos kilómetros».
Las autoridades no han registrado daños personales debido a la actividad del volcán.
El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) ha activado el plan de contingencia para proteger las tomas de agua en las comunidades cercanas al Turrialba y que realiza vigilancia constante de la calidad del agua potable.
La CNE pidió calma y recomendó medidas de protección de la salud, especialmente para aquellas personas que tienen problemas en las vías respiratorias, niños y ancianos.
El volcán Turrialba, ubicado a unos 70 kilómetros al este de San José, inició desde el pasado 30 de abril un ciclo eruptivo de ceniza y gases, y durante algunos días se registraron hasta tres erupciones pequeñas cada hora.
La erupción más potente se produjo ayer cuando la columna de ceniza expulsada al aire se elevó a los 3.000 metros por encima del cráter.
El coloso entró en una fase activa de mayor constancia desde octubre de 2014 y desde ese momento ha presentado numerosas erupciones de cenizas, gases y material incandescente.
Este volcán, de 3.340 metros de altura y que también es un Parque Nacional, tiene sus accesos cerrados en un radio de cinco kilómetros a su alrededor. EFEverde




