Un grupo de veterinarios y expertos de esta organización informó este domingo a Efe de los resultados preliminares alcanzados en el país centroamericano.
Atención a los animales afectados
El equipo desplegado en Guatemala busca proporcionar tratamientos de emergencia a perros, gatos, gallinas, caballos y otros animales afectados por la explosión del volcán, la mayor de los últimos años, pero también traen medicamentos y vacunas, equipo quirúrgico y otros suministros, además de asistir con refugio y comida.
Todo para atender a los animales enfermos, heridos, perdidos y abandonados por esta tragedia, sobre todo en las áreas más afectadas de Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango, donde han encontrado, por ejemplo, caballos con «devastadoras quemaduras» por la ceniza caliente.
Fuera de esta zona, también brindan ayuda veterinaria a todo animal que se encuentren, como a un perro que llamaron «Canelo» y que encontraron «colapsado» en la carretera rumbo a Escuintla pero que ahora se está recuperando.
Algunos de los animales más afectados son aquellos que han quedado hambrientos o sin refugio después de que sus dueños resultaron heridos o evacuados.
Equipo especialista en atención de animales
Claudia Edwards, de la oficina de HSI México y quien encabeza el Equipo de Rescate de Animales en Guatemala, dijo que están trabajando en el «corazón de la zona de desastre, ayudando a los animales, curando y cosiendo sus heridas y tratando problemas respiratorios, quemaduras de lava y de ceniza caliente y proporcionando medicamentos vitales».
«Es realmente angustioso ser testigo de este escenario, pero en medio de esta devastación y peligro estamos muy agradecidos de que nuestro equipo pueda estar aquí salvando las mascotas y otros animales (…). Recibir ayuda veterinaria puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, así que tratamos a todos cuanto podemos», resumió.
La erupción del 3 de junio del volcán de Fuego ha dejado 112 muertos, 55 personas heridas, casi 200 personas desaparecidas y más de 1,7 millones de guatemaltecos damnificados. EFEverde




