En rueda de prensa para presentar el salón iWater, que preside, Simón ha defendido este modelo al ser preguntado por si era partidario de que, también en el sector del agua, se puedan alargar concesiones a cambio de inversiones privadas en infraestructuras, como sucede, por ejemplo, con las concesionarias de autopistas.
Simón ha asegurado que este es un modelo que han seguido países como Chile y que supone un «éxito seguro» siempre que haya «gobernanza» y una «buena regulación».
En esta línea, Simón ha opinado que las infraestructuras relacionadas con el agua en España necesitan una «rehabilitación», y que una parte del plan hidrológico «no está hecho».
A la pregunta de si considera cara el agua que pagan los ciudadanos, ha comentado que la gestión del agua en sí supone un 35 % del recibo, por un 65 % de impuestos.
«En principio, la gestión del agua en las ciudades no es de los elementos más pesados dentro de la economía familiar», porque «no supera el 0,2 % de la economía familiar», ha dicho Simón, que ha añadido que, en caso de familias en situación de vulnerabilidad, existen subvenciones en el recibo.
A pesar de admitir el uso eficiente del agua que se hace en ciudades como Barcelona y su área metropolitana, ha dado por supuesto que el Mediterráneo español continuará sufriendo «estrés hídrico» en el futuro. EFE
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