La sostenibilidad en las aulas: el papel del colegio en la formación de ciudadanos responsables. Por Matías Delgado (profesor)

La educación lleva décadas debatiendo cómo enseñar mejor ciencias, lenguas o matemáticas. Sin embargo, hay una pregunta que gana cada vez más peso en los claustros y proyectos pedagógicos de todo el mundo: ¿están los colegios a la altura del reto medioambiental?

La respuesta no es sencilla y tampoco se limita estrictamente a lo académico, sino que va más allá de incluir en el temario un apartado sobre el cambio climático, o de separar el cartón y el plástico en las aulas.

En los últimos años, familias, docentes y responsables educativos coinciden en que la conciencia ecológica no se construye solo con teoría, sino a través de la experiencia. Ahí es donde la manera en que un colegio está diseñado cobra una relevancia que pocos aspectos curriculares pueden igualar, porque el entorno físico del aula también educa.

Más allá de los contenidos: la sostenibilidad como forma de educar

A lo largo de los años, la respuesta más extendida de los centros ante la presión por incorporar valores medioambientales, fue la de añadir actividades puntuales o instalar contenedores de reciclaje junto a las pizarras. Sin embargo, ese enfoque resulta insuficiente si no existe coherencia entre lo que se enseña y lo que se hace.

En este contexto, la pedagogía Montessori ofrece un modelo especialmente interesante. En lugar de tratar la naturaleza como un recurso ocasional, la sitúa en el centro del aprendizaje. El entorno, tanto natural como construido, influye directamente en el desarrollo cognitivo, emocional y social del niño.

Una premisa que la neurociencia actual no ha hecho más que ratificar, pues la exposición directa y continuada al entorno natural favorece la concentración, reduce el estrés y estimula la curiosidad.

Por eso, en este tipo de centros, actividades como cuidar plantas o animales, aprender al aire libre o interactuar con elementos naturales forman parte del día a día. No se trata solo de aprender sobre el medio ambiente, sino de desarrollar un vínculo real con él.

Ese vínculo es especialmente importante en la infancia. Un niño que crece en contacto con la naturaleza tiene más probabilidades de convertirse en un adulto con hábitos sostenibles.

El edificio también educa

La transformación no se limita en la metodología, por lo que cada vez con mayor frecuencia, un número creciente de centros educativos comprometidos con la sostenibilidad está replanteando también su arquitectura y su funcionamiento cotidiano.

Las fachadas vegetales, los paneles de energía solar o las aulas diseñadas para favorecer el flujo libre entre el interior y el exterior, son decisiones que suponen una gran diferencia más allá de lo estético, formando parte esencial del mensaje que el colegio transmite a sus alumnos.

Este tipo de iniciativas ponen de manifiesto que la apuesta por la sostenibilidad en la educación no se reduce a una asignatura añadida al currículo o a campañas de sensibilización limitadas en el tiempo. Sino que requiere, en cambio, una visión integral que contemple tanto lo que se enseña como el modo y el lugar en que se hace.

Los colegios que de manera adecuada asuman este reto, no solo formarán alumnos más preparados para los desafíos del presente, también estarán formando a los ciudadanos del futuro, aquellos que deberán tomar decisiones que determinen el estado del planeta las próximas décadas.

Matias Delgado es profesor de geografía en The English Montessori School (TEMS).

En definitiva, si la sostenibilidad quiere convertirse en un valor real y no en una intención pasajera, el camino empieza en la infancia.

Más concretamente, en los espacios donde esa etapa se desarrolla: en las aulas y los patios del colegio.

Como sucede con todo lo verdaderamente importante, esta enseñanza solo se consolida cuando no se percibe como un contenido más, sino como una forma de vivir.

 

Matías Delgado es profesor de geografía en The English Montessori School (TEMS).

 

Logotipo de The English Montessori School (TEMS)

 


 

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde.

 

Otras tribunas de Creadores de Opinión Verde (#CDO)

Este blog de «influencers verdes» fue creado por Arturo Larena y ha sido finalista en los Premios Orange de Periodismo y Sostenibilidad 2023 en la categoría de «nuevos formatos».