«En medio de una crisis climática internacional, no podemos permitir que se produzcan más daños en una importante fuente de diversidad y oxígeno», dijo Guterres a través de su cuenta de Twitter.
Brasil registró entre enero y las tres primeras semanas de agosto 71.497 fuegos, el mayor número para este período en los últimos siete años, y más de la mitad se reportaron en la mayor selva tropical del mundo.
De acuerdo al Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), los focos de incendio en los últimos días han afectado 68 áreas protegidas por ser reservas ambientales o indígenas principalmente en la Amazonía.
La organización no gubernamental Instituto de Pesquisa Ambiental de la Amazonía (Ipam), en un comunicado en el que se refirió al aumento de los incendios, asoció el crecimiento de los focos de fuego a la deforestación promovida por hacendados.
Deforestación
«El número de focos de calor registrado en la Amazonía ya es en un 60 % superior al de los últimos tres años y ese pico tiene relación con la deforestación y no con una sequía más fuerte como podría suponerse», denunció la organización.
De acuerdo con un informe del Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonía, que desde hace 28 años estudia la región, la tasa de deforestación en la selva brasileña creció un 66 % en julio pasado, aunque ese porcentaje llega al 278 % según las proyecciones del INPE. EFEverde
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