Si hay un ave a la que no le gusta ser vista mientras pesca
es al avetorillo,
cuyas patas parece hechas para agarrar los tallos,
la estrechez de su cuerpo para avanzar entre los carrizos
el colorido para parecer una sombra y una luz al mismo tiempo,
su paciencia, para ser infinita.
Amarrado como una barca al borde del agua,
el avetorillo intenta pescar lo mismo un insecto,
que un pez que una rana.
No siempre lo consigue.
Nada es fácil para nadie.
Cedente: Fundación AQUAE
TEXTO Y LOCUCIÓN: Mónica Fernández-Aceytuno
IMÁGENES: Alberto Saiz y Nacho Ruiz Into The Wild Productions [/box]






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