El reconocimiento llega «tras varios años presentando la solicitud, rellenando formularios, presentando las cuentas y todos los requisitos que se nos pedían» tras recorrer «un largo camino atendiendo a cerca de 3.000 personas cada año», según explican los impulsores de esta entidad desde su web.
El equipo de Brinzal afirma que es «un honor pasar a ser de utilidad pública» y ser «conscientes de que esta mención conlleva mucha responsabilidad».
La misión de este centro, cuya fundación se remonta a 1986, es curar y devolver al medio natural aquellas rapaces nocturnas que por atropellos, disparos, accidentes o cualquier otra incidencia han sufrido algún daño.
El video que ilustra esta información ha sido elaborado por Rebeca Santamaría Briones. Efeverde.




