El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia integrará a partir de mañana 1 de enero a los 16 municipios, que suman unas 44.500 personas, y la plantilla de 50 personas del Consorcio de Aguas de Busturialdea (CAB), que desaparecerá.
A partir de mañana los municipios de Ajangiz, Arratzu, Bermeo, Busturia, Ea, Elantxobe, Gernika-Lumo, Forua, Gautegiz-Arteaga, Ibarrangelua, Kortezubi, Mendata, Mundaka, Murueta, Muxika y Sukarrieta se incorporarán como miembros de pleno derecho del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, que pasa así a ampliar su ámbito de actuación a 97 municipios.
El Consorcio pasará a gestionar las instalaciones de Busturialdea, subrogando la plantilla del consorcio comarcal, integrada por 50 personas. Dan servicio a una comarca caracterizada por su dispersión geográfica y que incluye la reserva de Urdaibai.
Según explicó a EFE el gerente del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, Pedro Barreiro, el principal problema de la comarca es garantizar el abastecimiento en verano. La comarca tiene dos pueblos grandes como Gernika y Bermeo y el resto dispersos, que se nutren de más de 60 puntos de captación de agua, todos pequeños.
Eso lleva a que en verano se produzca un déficit de 97,4 litros por segundo, según los datos aportados por Barreiro. «No se llega a cortes en el suministro, pero para ello se capta de los ríos y el caudal se resiente».
En los próximos años, el Consorcio de Bilbao Bizkaia buscará esos casi cien litros por segundo adicionales. Lo primero va a ser terminar la conexión de tubería de agua potable que unirá Gernika con Bermeo, que ya tiene algunos tramos acabados.
A partir de ahí, dos escenarios para lograr el agua adicional: el primero en el tiempo, la obra para utilizar los recursos del sondeo de Ibarruri, en el monte Oiz, un acuífero que puede suministrar hasta 70 litros por segundo.
Se construirá una infraestructura que lleve el agua desde el sondeo de Ibarruri a Gernika. «Es lo más cercano y de menor coste», explicó Barreiro. Y lo más rápido, pero redactar el proyecto y licitar las obras llevará un tiempo, así que «en verano de 2022 el sistema en Urdaibai va a ser el mismo que en este momento».
Con el acuífero de Oiz se cubrirá parte del déficit hídrico, pero no todo. Por eso, la segunda actuación que se acometerá será la llegada de agua procedente de los pantanos alaveses del Zadorra.
Será una conexión de la tubería desde Mungia (a donde ya llega el agua del Zadorra) hasta Bermeo, con una tubería subterránea por Sollube. También requiere más dinero y a más largo plazo.
En total, unas inversiones de unos 25 a 27 millones de euros, en números muy preliminares, y unos cinco años de trabajos.
Barreira ha precisado que solo se hará uso del agua del Zadorra en verano, cuando sea necesaria. En invierno no hay problema en Urdaibai y se captará como hasta ahora. «No vamos a quitar fuentes», ha insistido.
Otro objetivo para los próximos años será terminar el tratamiento de las aguas residuales, un problema menor para la comarca desde que empezó a funcionar hace unos años la depuradora de Lamiaran, en Bermeo.
Además, el Consorcio seguirá apoyando el proyecto Life Urbaso, del que es uno de los socios, un proyecto que, financiado por la Unión Europa, va a estudiar la calidad del agua de la reserva de la biosfera de Urdabai en los próximos cuatro años. EFE
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