Carlos Prieto (CEO de SIGNUS): “La circularidad en los neumáticos no es una alternativa, es una necesidad”

Arturo Larena

Madrid, 25 sept (EFE).- La gestión de los neumáticos al final de su vida útil afronta en España un cambio de paradigma, explica el director general de SIGNUS Ecovalor, Carlos Prieto, quien sostiene que el futuro del sector pasa por superar la visión de residuo sin valor y convertir el caucho reciclado en materia prima secundaria con aplicaciones reales en la industria, la obra pública y la economía circular.

Prieto, en entrevista con EFEverde, subraya que su llegada a la dirección de SIGNUS ha coincidido con un momento de transformación regulatoria y de creciente presión sobre los productores para garantizar transparencia y trazabilidad: “He podido comprobar en estos primeros meses que hay un grupo profesional sólido, con procedimientos contrastados y con un nivel de calidad que ya reconoce el mercado. Para alguien que se incorpora, sentirse bien acompañado es una ventaja clara”, señala.

El cambio de denominación, de neumático fuera de uso (NFU) a neumático al final de su vida útil (NFVU), simboliza, a su juicio, esa nueva etapa. “El concepto de ‘fuera de uso’ transmitía una idea negativa, de residuo sin valor. En cambio, hablar de ‘final de vida útil’ abre la puerta a pensar en nuevas oportunidades, en una segunda vida. Me parece un acierto regulatorio con un mensaje mucho más atractivo e inspirador”.

De la recogida a la valorización: el gran reto del caucho

SIGNUS gestiona cada año unos 18 millones de neumáticos, alrededor del 70% del mercado español. Durante dos décadas, la entidad ha consolidado un sistema de recogida y logística exitoso que garantiza que ningún neumático quede sin tratar. “En la primera parte del proceso, en quitar de en medio el neumático, se ha hecho un trabajo extraordinario”,  asi como en la búsqueda de usos alternativos, potenciando la I+D+i afirma Prieto.

Sin embargo, advierte de que el verdadero desafío está en la valorización. El acero y el textil que componen los neumáticos cuentan con cadenas de reciclaje consolidadas, pero el caucho plantea una dificultad añadida: el proceso de vulcanización lo transforma de manera irreversible, lo que impide devolverlo a su estado original para fabricar neumáticos nuevos.

“El caucho es mucho más complejo. En los plásticos -sector que también conoce en profundidaz-, la pirólisis permite recuperar componentes y obtener nuevas materias primas, pero en el caucho esa vía no es viable. Ese es el gran reto: qué hacer con ese caucho y cómo darle un valor alternativo”, explica.

Para afrontar este desafío, SIGNUS se concibe como catalizador de soluciones. “No tenemos todas las respuestas ni debemos actuar solos. Nuestro papel es el de facilitador: propiciar que los agentes interactúen, generar confianza y garantizar que el material recuperado alimente nuevas iniciativas de valorización”.

Pirólisis, pavimentos y mezclas bituminosas

Entre las aplicaciones más prometedoras, Prieto cita la pirólisis, un proceso de reciclaje químico que ya se utiliza en plásticos. Aunque el caucho plantea más complejidad, se ha demostrado que, tras un tratamiento previo, es posible obtener aceite de pirólisis —útil para las petroquímicas— y negro de carbono, materia prima clave en la fabricación de neumáticos.

Estos desarrollos, sin embargo, requieren inversiones elevadas y seguridad de suministro. SIGNUS puede actuar como facilitador ofreciendo contratos a largo plazo que den certidumbre a los inversores y permitan amortizar instalaciones.

Otra vía de valorización con recorrido es la incorporación de caucho reciclado en mezclas bituminosas para carreteras. Se obtiene un pavimento más drenante, con menor nivel de ruido y menor desgaste de los neumáticos. Supone beneficios ambientales y de seguridad contrastados en diversos tramos de prueba”, indica.

En el ámbito urbano, el caucho reciclado se emplea en suelos de zonas de juego, elementos de protección del arbolado o superficies deportivas, con ventajas adicionales en eficiencia de riego y conservación del entorno.

El papel de la regulación

La experiencia demuestra, según Prieto, que la generalización de estos usos depende en gran medida de la regulación. Cita como ejemplo el caso andaluz: en 2024, la Junta de Andalucía incluyó en sus licitaciones para carreteras la obligación de incorporar caucho reciclado. “Eso ha generado un crecimiento exponencial. Andalucía se ha convertido en líder en la materia”, afirma.

El reto ahora es extender esa práctica al conjunto del país. Prieto asegura que en cada encuentro con responsables autonómicos anima a incluir cláusulas ambientales en concursos públicos. Algunas comunidades lo mencionan en sus planes de economía circular, pero aún como declaración de intenciones. “Tenemos que conseguir que eso aterrice en cláusulas y ponderaciones que premien a quienes incorporan estos materiales”, insiste.

En paralelo, el nuevo real decreto sobre neumáticos refuerza la responsabilidad de los productores. “Algunos fabricantes creen que la norma está dirigida a entidades como SIGNUS, pero no es así. SIGNUS es solo una herramienta para cumplir sus responsabilidades de forma colectiva”, porque así lo decidieron en su momento.

Fraude y control del mercado

Uno de los principales problemas que afronta el sector es el incremento del volumen de neumáticos recogidos por encima de los objetivos marcados por el Ministerio: en 2023 fue un 6,4% más, en 2024 un 8,1% y en 2025 la tendencia supera ya el 12%.

La causa, señala Prieto, está en la entrada de neumáticos procedentes de otros países que no siempre cumplen con la aportación económica del ecovalor, la tarifa que financia la recogida y tratamiento. “Eso es fraude, y al final pagan justos por pecadores, porque el sistema no va a dejar un neumático sin recoger”.

Los principales focos están en importaciones desde Asia y el norte de Europa. En otros países como Alemania, señala, no existe un sistema colectivo como el español, lo que genera desequilibrios. “No podemos permitir que se disfrace la entrada de neumáticos usados como contrabando de residuos. Necesitamos garantías y trazabilidad para que el sistema sea justo y sostenible”, advierte, a la vez que recuerda que el comercio digital también añade complejidad al crecer la compra de neumáticos por internet.

El ecovalor y la transparencia

El sistema de financiación del reciclaje se basa en el ecovalor, una aportación del productor que repercute en el precio final. “El usuario la paga dentro de la factura, pero el dinero llega al sistema colectivo a través de la declaración de puesta en el mercado de los productores”, explica Prieto.

El recorrido de un neumático hasta su instalación en el vehículo es complejo y participan numerosos actores: fabricantes, distribuidores, talleres e importadores. SIGNUS trabaja en un nuevo sistema que permita trazar ese derecho a lo largo de toda la cadena y garantizar que, en el momento de la instalación, el neumático cumple con sus obligaciones ambientales.

Es un proceso delicado, reconoce, porque la información está protegida por la normativa de competencia y de protección de datos. “Imaginad que compartiéramos esa información con todos los competidores —añade—, inmediatamente estaría la Comisión de Competencia encima del sistema”.

Retos estratégicos: fraude, valorización y eficiencia

 

Carlos Prieto, ceo de Signus Ecovalor

De cara a los próximos cinco años, SIGNUS plantea tres prioridades estratégicas:

  1. Reforzar el control contra el fraude en la entrada de neumáticos.

  2. Impulsar la valorización, especialmente del caucho reciclado.

  3. Optimizar el sistema, haciéndolo más ágil y transparente para reducir la tasa que paga el consumidor final.

Una novedad clave será la ecomodulación: “Se trata de segmentar las aportaciones en función del esfuerzo ambiental de los fabricantes. Así, quienes usen materias primas secundarias, eviten sustancias peligrosas o fabriquen neumáticos más duraderos deben verse premiados frente a quienes no lo hagan”.

Economía circular como motor empresarial

Prieto, vicepresidente de la Comisión de Economía Circular de la CEOE, insiste en que la sostenibilidad ya no es un mero requisito legal o reputacional, sino una estrategia empresarial. “Al inicio, la sostenibilidad se gestionaba como apoyo al CEO o a comunicación externa, pero ahora forma parte integral de la estrategia”, asegura. El gran cambio, sostiene, es entender que la circularidad genera rentabilidad. “Ya no es el bonus de los directivos, es que el dueño va a ganar más dinero si circulariza sus productos”.

Por eso, reivindica la máxima de la ex ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona: “sin economía no hay ecología”. La circularidad, concluye, solo se consolidará cuando se entienda como una oportunidad económica, no solo ambiental.

Circularidad: necesidad, no alternativa

Por todo ello el dirctor general de Signus lanza un mensaje claro al sector, la sociedad y los responsables políticos: “Esto no es una alternativa, es una necesidad”. El mundo es limitado, recuerda, y es imprescindible optimizar al máximo cada materia prima. Además, la circularidad no solo minimiza impactos, sino que genera soluciones y beneficios que hacen más atractiva su implantación.

“El sector está avanzando hacia una economía más circular, eficiente y respetuosa con el medio ambiente. La circularidad se está convirtiendo en una realidad tangible, lista para generar impactos positivos en lo ambiental, social y económico”. EFEverde

Carlos Prieto Menéndez nuevo director general de SIGNUS Ecovalor


Imagen de Arturo Larena

Arturo Larena

#PeriodistaAmbiental y de ciencia de la vieja escuela, maestro en #Fundación Gabo. Premio Nacional de Medio Ambiente 2005 y de la Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad (Periodismo). #EUClimatePactAmbassador 2025. Diseñó, fundó y dirigió www.efeverde.com desde su creación en 2009 y hasta noviembre de 2025. Creó y dirigió EFEfuturo.com. Más: www.arturolarena.com