Las provincias afectadas son Sichuan y Yunnan, al sur del país, Henan, en el centro, y Shaanxi, al noroeste.
Según datos sobre las tres regiones en conjunto, alrededor de 160 de ciudadanos siguen desaparecidos.
De acuerdo con las autoridades, las lluvias torrenciales, acompañadas en ocasiones de granizo, ocasionaron graves inundaciones y corrimientos de tierras que afectaron a 1,67 millones de personas.
El centro y sur de China sufre cada año, especialmente en los meses de verano, inundaciones y desastres naturales relacionados, que en 2010 causaron 4.000 muertos, la cifra más alta en una década. EFEverde




