Madrid. Pedro Pablo G. May.- Para mantener con éxito las plantas en el hogar «tenemos que ver lo que hace la Naturaleza y hacer un poquito lo mismo en casa», conociendo bien factores como la orientación, la luz o la temperatura «antes de dejarnos llevar por el impulso de coger la que más nos gusta», advierte en entrevista a EFE Diego Olivares, un «influencer» del mundo vegetal.
Licenciado en ingeniería agrícola, con másteres en jardinería y paisajismo y en sanidad vegetal, Olivares acaba de publicar ‘Manual para amar (y no matar) tus plantas’ (Editorial Zenith) en el que despliega sus amplios conocimientos en el sector que le han valido contar con más de 30.000 seguidores en su perfil de la red social Instagram, @Loco_plantas, que maneja junto a su esposa María José Sánchez.
«La frase más repetida es: se me mueren hasta los cactus», certifica Olivares, quien reconoce que a él «también se me han muerto muchas plantas hasta que aprendí a cuidarlas» y apunta que el principal problema es que, cuando hay dudas respecto a cómo tratar una planta «lo que hacemos por sistema es regar más» y en el caso del cactus y de otras especies «no les gusta el exceso de agua y acaban muriendo, así de sencillo».
Un error básico
El error básico es el de ser arrastrado «por esa especie de magia cuando ves una planta y te dices a ti mismo: llévatela a casa, que es muy bonita y seguro que aprendes a cuidarla bien…, y simplemente esperamos que funcione» pero la realidad es que, pasadas unas semanas, «aquello empieza a empeorar, no sabemos por qué, y suele terminar mal».
Por eso su recomendación es no dejarse llevar por el primer impulso y aprender a conocer primero el entorno del propio domicilio para estudiar qué especie iría bien en qué rincón concreto: si se actúa de esa manera «el éxito al final es rotundo, es inevitable».

El libro incluye medio centenar de fichas «de plantas muy top y a prueba de bombas» para todos los gustos, incluso aunque haya espacio limitado porque «no hay ninguna tan pequeña que no tenga un sitio aprovechable: desde repisas para poner colgantes hasta un rincón donde ubicar una planta con más personalidad».
Olivares reconoce que cuidar bien las plantas requiere tiempo, pero no demasiado si «empezamos por lo fácil»: algunas exigen «poca atención porque son más resistentes a la sequía, no necesitan tanta luz o a las plagas les gustan menos y de este tipo hay un montón».
Para los que disfrutan con el cuidado y «les gusta coger la regadera frecuentemente» recomienda especies como las tropicales, las calatheas, las amarantas o las alocasias, «a las que no les importa tener los pies húmedos», pero si la persona es «un poquito despistada» las que más resisten sin regar son las endémicas del lugar donde uno vive, las suculentas y los cactus.
No sólo regar
Y no sólo regar: «todas las plantas, unas más que otras porque muestran sus síntomas de forma más dramática», precisan nutrientes para crecer, fabricar sus tejidos, hacer la fotosíntesis y por tanto requieren algún tipo de abono «pero no a diario ni cada quince días» y para ello hay en el mercado «un montón de opciones, como el abono de liberación lenta».
Este experto también desecha mitos en torno al mundo vegetal como «ese dicho tan frecuente de que no se debe dormir en una habitación con una planta porque produce CO2 por la noche, cuando nuestra mascota también suele dormir con nosotros y produce más CO2 que treinta plantas».
Olivares, que vive en Valencia, es «muy de exteriores» y por eso entre sus plantas favoritas figuran los cítricos como el naranjo «que siempre me cautivan, sobre todo por esos cambios de floración que te embelesan» mientras que a la hora de citar una planta de interior señala la pata de elefante porque «es bonita, me encanta, es muy resistente, muy esbelta y fácil de cuidar».
Y, si un día se reencarna en planta, tiene claro que sería «en un buen roble, que puede pasar lo que sea, que ahí está». EFEverde





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