Por ello, la Coordinadora Ecologista de Asturias (CEA) ha interpuesto una denuncia este sábado ante la Consejería de Infraestructuras, según un comunicado de la organización.
Décadas de contaminación de ArcelorMittal
El colectivo ha asegurado que los vecinos llevan décadas «sufriendo» estos incidentes, que «no se recogen en las estaciones publicas de control» de medición de contaminación.
[box type=»shadow» ]»Resulta evidente que estas emisiones puntuales son demasiado frecuentes y resultan contaminantes y perjudiciales para los vecinos que las sufren», ha lamentado. [/box]
La CEA ha señalado que la fábrica tiene 29 años, produce más de 3.500.000 toneladas de acero y «estas nubes rojizas contaminantes son habituales en el proceso del convertidor de la acería».
Denuncias desde hace años
Esta no es la primera denuncia este año contra la multinacional del acero, en enero pasado, CEA denunció ante el Gobierno del Principado y el Ayuntamiento de Gijón la aparición de otra «nube contaminante» en el entorno de la factoría de la multinacional ArcelorMittal, en Veriña.
El incidente se avistó desde Gijón y Carreño, según los ecologistas, quienes denunciaron entonces que el Gobierno de Asturias «minimiza el grave problema de la contaminación del aire que llevamos décadas padeciendo».
El colectivo solicitó entonces la apertura de una investigación para esclarecer estos hechos y se informe del desarrollo de esta denuncia «en vista del incumplimiento claro de la autorización ambiental» de la empresa siderúrgica.
Un mes antes, en diciembre de 2018, la Coordinadora denunció la misma situación en la localidad de Carreño.
[box type=»shadow» ]En esa fecha, la CEA señalo «resulta evidente que el actual proceso de aspiración lavado y depuración de gases de la acería no es el adecuado y es preciso mejorarlo sin demora para evitar estas continuas emisiones contaminantes». [/box]
En marzo pasado, además, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico impuso una sanción simbólica de 2.500 euros a la empresa por los vertidos producidos al río Pinzales en marzo de 2018, y que finalmente quedó reducida 1.500 euros por pronto pago.
[box type=»shadow» ]La CEA lamentó lo «barato que les sale a las empresas contaminar» y las consecuencias sobre el río Pínzales y la ría de Aboño, donde «hay elevados niveles de contaminantes altamente tóxicos, que pueden tener un posible efecto sobre los ecosistemas marinos, situación que se agrave con estos vertidos incontrolados».[/box] EFEverde




