La nueva crecida del Ebro, como todas las anteriores, ha vuelto a dejar sumergidas bajo el agua cientos de hectáreas de cultivos, ha ahogado animales y ha provocado daños en infraestructuras públicas y privadas a lo largo de toda la ribera, por lo que los afectados ya no piden ayudas, ...
Debe estar conectado para enviar un comentario.