El carpe coreano que compré hace un par de años a Erasmo García, uno de los grandes maestros del arte del bonsái en España, luce los colores del otoño en sus hojas que pasan del verde al marrón, con algunas tonalidades amarillas. Está precioso y me permite disfrutar de la belleza del otoño en la terraza de casa. En la foto que hizo mi compañero Juanjo Martín se aprecia incluso que a la sombra del carpe han brotado unas setas, como de un centímetro de altura y muy proporcionadas con el tamaño de mi pequeño árbol. Lo muestro para compartir con vosotros mi pedacito de otoño madrileño.
Juan María Calvo




