Grupo de voluntarios recogiendo residuos y basura en un entorno natural boscoso durante la campaña 1m2 contra la basuraleza.
Voluntarios participan en la recogida de residuos de la campaña ‘1m2 contra la basuraleza’. Foto: SEO/BirdLife.
RESIDUOS NATURALEZA

El plástico representa ya el 42 % de la basura abandonada en la naturaleza española

Madrid.- Más de 13.700 voluntarios han retirado 148 toneladas de residuos en 919 espacios naturales durante la última campaña del Proyecto LIBERA, que vuelve a situar a los plásticos como el material más habitual entre la denominada «basuraleza» .

La abundancia de plástico en la naturaleza está vinculada a su consumo masivo, su lenta descomposición y su fragmentación en piezas cada vez más pequeñas que se dispersan con facilidad en suelos, ríos y costas. 

Residuos de uso diario

Bolsas, envoltorios de plástico, latas y restos de vidrio forman parte del paisaje habitual de la llamada basura invisible, difícil de percibir a simple vista en la naturaleza. 

Junto a ellos, las colillas se mantienen entre los residuos más frecuentes. Su pequeño tamaño y su consumo extendido las convierten en uno de los desechos más persistentes: muchas acaban en el suelo o arrastradas por el agua, pese a su alto contenido en materiales plásticos y sustancias contaminantes que pueden tardar años en degradarse.

También destacan los residuos de un solo uso como pañuelos, servilletas de papel y elementos ligados al ocio en el medio natural y a una gestión inadecuada de los desechos tras su consumo. 

Colillas y toallitas, reinas de la basuraleza

Visión detallada de la «basuraleza»

La diversidad de objetos encontrados en la naturaleza refleja una mezcla de hábitos cotidianos y abandono puntual, desde pequeños residuos urbanos hasta objetos de mayor volumen que llegan a entornos rurales, fluviales o costeros.

Entre estos últimos aparecen neumáticos, aerosoles o incluso objetos de uso doméstico, cuyo impacto visual y ambiental se prolonga durante años en el entorno natural.

Los expertos señalan que la persistencia de estos residuos está ligada tanto a su composición como a su dispersión: los materiales ligeros viajan fácilmente con el viento o el agua, mientras que los más pesados quedan acumulados en puntos concretos del terreno.

La información recogida por los voluntarios se integra en el Barómetro de la «Basuraleza», que permite analizar la tipología y distribución de los residuos en diferentes ecosistemas y mejorar el conocimiento sobre este problema ambiental.

En total, la campaña ha permitido documentar más de 93.000 residuos caracterizados, una radiografía ciudadana que apunta a una misma tendencia: la presencia constante de materiales de consumo cotidiano en espacios que, en teoría, deberían estar libres de ellos.

Desde su puesta en marcha, el Proyecto LIBERA ha movilizado a cientos de miles de personas y ha contribuido a construir una base de datos sobre la basura abandonada en la naturaleza en España. EFE verde

lsg


 

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