Es el tercer descubrimiento de este tipo en Aragón, tras los localizados en Arens de Lledó (Teruel) y Leciñena (Zaragoza), que suman seis plantas en toda la comunidad autónoma.
Por sus grandes inflorescencias, es única entre las orquídeas mediterráneas ya que es muy rara con clima más continental y se puede observar en floración entre los meses de marzo y abril.
Esta orquídea presenta unas largas espigas con entre 20 y 40 flores, que tienen un curioso labelo en forma de muñeco que asemeja tener brazos y piernas y su color es púrpura en los márgenes y blanco en el centro.
Los biólogos del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón han propuesto su inclusión en el Catálogo autonómico de Especies Amenazadas, ya que está en peligro de extinción debido a la escasez de ejemplares.
En la comunidad aragonesa, están amenazadas las orquídeas silvestres Cypripedium calceolus (Zapatito de dama); la Corallorhiza trifida, una población muy pequeña que crece sólo en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido; la Ophrys riojana (Orquídea riojana), localizada en la Canal de Berdún; y la Orchis simia, de las Cinco Villas y la Jacetania. EFEverde




