Ercros -como propietaria de 2005 a 2015 de dicha fábrica- ha resaltado en un comunicado que «ha actuado siempre de acuerdo con la legislación ambiental y que en ningún momento, mientras ejerció la propiedad de la fábrica, estuvo en riesgo la salud de las personas o del medioambiente».
Informes de Ercros
Esta afirmación, han indicado, «se basa en los datos y análisis que contienen los informes preceptivos periódicos que Ercros ha reportado, que a su vez confirman los informes emitidos por las administraciones competentes en materia ambiental y de salud laboral».
La compañía ha mostrado su convencimiento de que todo ello será acreditado oportunamente en sede judicial.
La denominada operación Flixanco, llevada a cabo por el Seprona por orden de la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo de Madrid, se ha centrado en la emisión de contaminantes que se habría producido entre los años 2005 y 2017 en esta planta cloroalcalina y otros centros asociados que componían un complejo industrial en la provincia de Huelva.
Investigación del Seprona
El Seprona inició sus pesquisas en 2017 a raíz de una denuncia anónima «muy documentada», según este organismo, que aportó pruebas sobre presuntas irregularidades cometidas por dichos centros dedicados a la producción de cloros.
Estas pesquisas concluyen que los vertidos y emisiones del mercurio utilizado para la producción del cloro podían haber contaminado tanto a la atmósfera como al subsuelo y haber puesto en riesgo la salud de los trabajadores por su exposición a esta sustancia. EFEverde




