La contaminación atmosférica a corto plazo se asocia con 146.000 muertes prematuras al año en Europa

Los efectos combinados de la exposición a corto plazo a contaminantes atmosféricos, como partículas o dióxido de nitrógeno (NO2), se asocian con 146.500 muertes prematuras al año en Europa, 9.932 de ellas en España, según un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) en colaboración con Barcelona Supercomputing Center–Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS).

La investigación, publicada en Nature Health, se basa en el análisis de cerca de 89 millones de muertes registradas entre 2003 y 2019 en 653 regiones europeas y, según sus responsables, respalda la necesidad de desarrollar sistemas de alerta temprana basados en el impacto para ayudar a proteger a la población más vulnerable.

Según el estudio, los hombres jóvenes son más vulnerables que las mujeres jóvenes, pero el patrón se invierte con la edad, especialmente a partir de los 85 años, cuando las más vulnerables son ellas.

Países

A nivel nacional, Hungría presentó las tasas de mortalidad asociada más altas (750 muertes por millón al año, IC del 95%: 548–1.004), seguida de Serbia (725, 479–970), Bulgaria (700, 475–922), Croacia (590, 288–901) y Grecia (536, 257–851).

En números absolutos, las mayores cargas nacionales se observaron en Italia (25.857 muertes anuales, 22.055–29.676), Alemania (19.639, 13.335–25.734), Francia (15.066, 13.456–16.678), Polonia (12.694, 10.725–14.669) y España (9.932, 7.064–12.850).

Edad, sexo y causa

Por otra parte, el informe muestra que la contaminación del aire no afecta a todas las personas por igual. Así, los hombres jóvenes mostraron mayor vulnerabilidad a los contaminantes atmosféricos que las mujeres jóvenes, probablemente debido a una mayor exposición (trabajo al aire libre, tráfico, tabaquismo, etc.) o a la aparición más temprana de comorbilidades en los hombres.

Sin embargo, este patrón cambia con la edad, de forma que, en edades avanzadas (especialmente a partir de los 85 años), el mayor riesgo se observa en las mujeres.

Para causas específicas de muerte, las partículas se asociaron más fuertemente con riesgos cardiovasculares en mujeres, mientras que el ozono (O3) tuvo un mayor impacto en hombres.

Estos hallazgos subrayan la necesidad de medidas de protección adaptadas, en lugar de enfoques generalizados, insisten los responsables de la investigación.

«Los resultados son altamente relevantes para responsables políticos y profesionales de la salud pública, ya que respaldan el uso de modelos epidemiológicos ajustados por sexo, edad y comorbilidades para crear una nueva generación de sistemas de alerta temprana basados en el impacto y dirigidos específicamente a grupos vulnerables», según Joan Ballester, investigador de ISGlobal y coordinador del estudio.

PM2.5, el contaminante más perjudicial

Cuando cada contaminante se analizó por separado, el mayor impacto se atribuyó a las partículas PM2.5 (unas 79.000 muertes), seguido por el NO2 (69.000), O3 (31.000) y partículas PM2.5-10 (29.000), cifras que no pueden sumarse porque los contaminantes suelen presentarse de manera simultánea y sus efectos se solapan.

En situaciones reales, la exposición rara vez ocurren de forma aislada. Por ejemplo, los niveles elevados de NO2 y PM2.5 se registraron con frecuencia en los mismos días en toda Europa: casi el 35 % de los días con exposición combinada entre 2003 y 2019, lo que podría estar relacionado con fuentes comunes, como el tráfico y el uso de combustibles en calefacción o procesos industriales en entornos urbanos, y con alta densidad de tráfico, añade el informe.

Según los expertos, las partículas PM2.5 son las más perjudiciales porque penetran profundamente en los pulmones y pueden entrar en el torrente sanguíneo, causando inflamación y otros efectos rápidos en el organismo.

En cambio, las PM2.5-10 afectan principalmente a las vías respiratorias superiores debido a su mayor tamaño, y gases como el NO2 y el ozono irritan los pulmones y aumentan la vulnerabilidad a enfermedades respiratorias.

La mayoría de los estudios anteriores de gran escala se centraron únicamente en las partículas finas (PM2.5) al estimar la carga de salud a corto plazo de la contaminación del aire, dejando sin analizar el impacto de otros contaminantes en Europa.

Sin embargo, el estudio español considera varios contaminantes de forma conjunta, proporcionando una visión más completa y realista de los riesgos para la salud. Además, sugiere que estimaciones globales previas basadas sólo en PM2.5 pueden haber sobreestimado ligeramente la carga en Europa, posiblemente reflejando sesgos derivados de evidencia procedente de otras regiones.

Supera limitaciones de estudios anteriores

Aunque la carga global sobre la salud está dominada por la exposición a largo plazo, la contaminación del aire a corto puede desencadenar respuestas fisiológicas agudas, como inflamación sistémica, desequilibrio autonómico y aumento de la coagulación sanguínea, que elevan el riesgo de mortalidad en los días siguientes.

Estudios recientes han demostrado que los niveles diarios de contaminación están vinculados a aumentos diarios a corto plazo de la mortalidad, pero persisten limitaciones importantes, como que la mayoría se centra solo en las ciudades, pasando por alto las zonas periurbanas y rurales.

Además, a menudo, no tienen en cuenta las diferencias regionales en la vulnerabilidad (como la edad, la salud de base, el nivel socioeconómico o el entorno) ni la toxicidad de la contaminación del aire; y los contaminantes suelen analizarse por separado, lo que dificulta comprender sus efectos combinados.

«Nuestro estudio abordó estas limitaciones combinando datos diarios sobre los principales contaminantes del aire en Europa con la nueva base de datos de mortalidad del proyecto EARLY-ADAPT del Consejo Europeo de Investigación (ERC), que cubre a toda la población de 31 países que representan a más de 530 millones de personas», ha explicado Zhao-Yue Chen, investigador de ISGlobal y primer autor del estudio.

Análisis más preciso

Esto ha permitido un análisis más preciso de cómo la exposición a corto plazo a los principales contaminantes afecta de manera diferente a las personas según la edad, el sexo y la causa de muerte.

Para evaluar la exposición a la contaminación atmosférica, se estimaron los niveles diarios de varios contaminantes en toda Europa usando datos de estaciones de monitorización, satélites, uso del suelo y variables meteorológicas.

Estos datos se ajustaron a nivel regional, dando mayor peso a las áreas donde vive más población, ha apuntado Carlos Pérez García-Pando, profesor ICREA y AXA en BSC-CNS.   EFE Verde

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Ana Tuñas Matilla

Somos Naturaleza, ese es mi lema. Mi objetivo, que no se nos olvide. Somos parte del ecosistema en el que vivimos, no sus dueños. Cuidarlo es cuidar de nosotros mismos. Es nuestra responsabilidad. Mis orígenes están en una aldea de Ourense. Mi contacto con lo rural, unido a mi experiencia en la cobertura de temas de economía o salud, me han permitido enteder que todo está conectado.