El responsable de la explotación presuntamente sacrificaba animales sin supervisión veterinaria y en pésimas condiciones higiénico-sanitarias, ha añadido este jueves la Guardia Civil de La Rioja en una nota.
Sin la documentación obligatoria
Tampoco disponía de la documentación sanitaria y situación de los animales ante mortem, que es obligatoria para conocer el buen estado de salud, la normalidad fisiológica y la trazabilidad de los animales, que es un requisito imprescindible para saber si la carne es apta o no para el consumo humano, y debe estar expedida por un veterinario oficial.
Por estos hechos, los agentes han tramitado dos denuncias por infracciones “graves” y “muy graves” a la ley para el cuidado de los animales por «realizar actividades sin contar con la autorización administrativa o la inscripción registral exigible según las normas de protección animal», y por «incumplir la obligación de aturdimiento previo en el sacrificio de los animales».
[box type=»shadow» align=»aligncenter» ]Ambas infracciones se sancionan con penas de multa que oscilan entre los 601 y los 100.000 euros. [/box]
La tercera denuncia presentada es por una infracción “muy grave” a la ley de sanidad animal por “la omisión de los análisis, pruebas y test de detección de las enfermedades a que deban someterse los animales con destino a consumo humano, así como su no realización en los laboratorios designados por el órgano competente de la comunidad autónoma”.
Esta infracción lleva aparejada pena de multa de 60.001 a 1.200.000 euros, ha añadido la Guardia Civil, que ha puesto a disposición de las autoridades competentes estas actuaciones. EFEverde




