El anteproyecto de LCCTE elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) fue aprobado en febrero de este año por el Consejo de Ministros.
Junto al Plan de Energía y Clima y a la Estrategia de Transición Justa forman el paquete normativo de energía y clima del Gobierno.
La elaboración de una Ley de Cambio Climático era, además, uno de los puntos coincidentes en materia ambiental -en muchos casos con redacciones casi literales-, de las últimas propuestas presentadas por el PSOE y Unidas Podemos para desbloquear la formación de un gobierno, lo que finalmente no fue posible.
El borrador de anteproyecto responde a los compromisos de España con la Unión Europea respecto a la descarbonización de la economía con miras a 2050 y al cumplimiento del Acuerdo de París.
Los pilares de la nueva normativa son la reducción de gases de efecto invernadero, la introducción de energías renovables, la eficiencia energética y la movilidad sostenible, señaló entonces la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera.
El anteproyecto contempla una reducción de un 20 % de emisiones de gases de efecto invernadero en 2030 con respecto a las de 1990, y de un 90 % en 2050.
Se estima que este proceso de descarbonización supondrá una reducción de 2.222 muertes menos por contaminación ambiental.
El primer borrador de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética suscitó polémica en el sector de la automoción, al incluir, entre otras medidas, que en 2040 estaría prohibido vender y matricular vehículos propulsados por gasolina, diésel, gas o híbridos.
Una pata fundamental de este marco climático es la «estrategia de transición justa» con medidas que aseguren un tratamiento «equitativo y solidario» para los territorios y los trabajadores de los sectores más afectados por esa transición hacia una economía baja en carbono, como el minero, el de las térmicas o el nuclear.
Nucleares
Así el texto prevé aplicar un Plan de Acción Urgente en el periodo 2019-2021 para la reactivación de comarcas afectadas por el cierre de minas, centrales térmicas de carbón y las nucleares de Garoña (Burgos) y Zorita (Guadalajara).
El borrador del plan integral nacional de energía y clima de España fue calificado como el mejor de la UE, según un informe de la Fundación Europea del Clima elaborado por expertos del Ecologic Institute y Climact.
La convocatoria de elecciones generales ha dejado los textos en
suspenso, por lo que los comicios del próximo día 10 determinarán finalmente quién deberá sacar adelante esta legislación socioambiental. EFEVerde




