Madrid.- El naturalista y ecologista Luis Miguel Domínguez, presidente de la asociación ‘Lobo Marley, Ciudadanos por el Lobo y por el Mundo Rural’, cree que el lobo salió del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lesrpe) por una «triquiñuela» y advierte de que, pese a ello, la jurisprudencia derivada de cuatro años de protección dificulta su caza.
Domínguez asegura, en una entrevista con EFE, que algunas comunidades autónomas, como Cantabria, Asturias o La Rioja, «van a tener un problema muy serio a la hora de justificar cada lobo que maten», porque la jurisprudencia muestra «un rastro bestial de sentencias a favor del lobo y en contra de su caza».
«Que sepan con claridad las comunidades autónomas gobernadas por el PP y Vox que, si se van a dedicar al control de población del lobo, se pueden encontrar incurriendo en un problema muy serio, en un delito que es prevaricación», advierte.
A su juicio, ante esta situación, las comunidades autónomas «han frenado».
Domínguez sostiene que «la estrategia de bulos, mentiras y desinformación lleva acosando al lobo toda la vida», y cuestiona que el debate sobre la protección de este animal derive siempre en una reflexión sobre la ganadería.
«Es el primer error que hay que rectificar», subraya. «El tema de la ganadería debe salir inmediatamente de la mesa del lobo».
En su opinión, proteger a una especie implica «cuestiones y consideraciones de carácter moral, de carácter ético y de carácter científico y nada tienen que ver con los intereses de un determinado sector, como es el sector ganadero».
Para evitar la extinción del lobo ibérico «no podemos matar ni un solo lobo», porque «cada lobo muerto es una oportunidad perdida para que la especie se salve», asegura el autor de ‘Lobo. Historia, ciencia y conciencia’ (Erasmus).
Según Domínguez, el lobo entró en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lesrpe) «con el apoyo de millones de españoles», y salió de él mediante «una triquiñuela».
«Nos colaron una Ley de Desperdicio Animal y sacaron al lobo del Lesrpe. Así, en Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León y La Rioja se ha abierto la posibilidad de eliminar ejemplares de la especie por ataques al ganado», explica.
A su juicio, los partidos de la derecha se están dando cuenta ahora de que han cometido «un error terrible», ya que «no estimaron la cantidad de jurisprudencia que se dio en todo este proceso, durante los cuatro años de protección del lobo, donde la caza estaba prohibida».
«Ahora es (esa jurisprudencia) la que les prohíbe matar lobos», recalca.
Domínguez recuerda que se acerca el fin del plazo para presentar alegaciones al informe sexenal sobre el lobo y la protección de la especie que el Gobierno debe remitir a la Unión Europa (UE).
El censo español actual del lobo contabiliza 333 manadas (de entre dos y seis ejemplares, aunque pueden ser más), una cifra que está lejos de las 500 que los científicos establecen para mantener la especie. EFE Verde
lul/mam




