La mayoría de presas en España tiene una antigüedad superior a los cincuenta años, por lo que es fundamental abrir una línea de acción específica de estudios e inversiones para actuar sobre la mejora en la seguridad, ha señalado el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán.
Se trata de una prioridad del ministerio y uno de los pilares en los que se apoya la seguridad hídrica en España, según Morán, quien ha participado en las Jornadas de presentación de las normas técnicas y de seguridad de las presas y embalses, aprobadas el pasado 13 de abril.
Demanda del sector
Las nuevas Normas Técnicas de Seguridad dan respuesta a “una cuestión muy demandada por el sector” y suponen “la culminación del trabajo de más de un centenar de técnicos del sector público y privado en los últimos diez años”, según un comunicado del Ministerio para la Transición y Reto Demográfico.
En ese sentido, según el departamento, se ha elevado de categoría y se ha reforzado de personal la antigua área de seguridad de infraestructuras y tecnología, que ahora se ha convertido en una división.
Construcción y explotación
La nueva regla también destaca la unificación de la doble normativa existente: una instrucción de 1967, que regulaba la construcción y explotación de las grandes presas particulares, y un reglamento técnico de 1996, que establecía los parámetros de seguridad de las estatales.
[box type=”shadow” ]Se ha destacado las actividades complementarias que están en fase de desarrollo en la Dirección General del Agua: la creación del Registro de Seguridad de presas y la elaboración de los procedimientos para la tramitación de los distintos documentos y solicitudes relacionadas con la seguridad.[/box]
Asimismo, la definición de qué competencias tienen las distintas ingenierías en esta materia, un régimen sancionador específico y la homologación de empresas como colaboradoras de la administración.
El director general del Agua, Teodoro Estrela, ha explicado que en el caso de las 373 grandes presas del Estado es necesario incorporar en los Presupuestos Generales “una partida estable de fondos” dedicados a esas labores, a la gestión continua de la seguridad de las presas, independientemente de los que sean necesarios para materializar las actuaciones recomendadas por las revisiones periódicas.
Ha subrayado la labor de las confederaciones hidrográficas, encargadas de las labores de seguridad de todas las presas, tanto de las gestionadas por el Estado como las particulares.
El Estado
En el caso de las del Estado, según el Miteco, además de los contratos periódicos de mantenimiento y conservación, es necesario añadir otros para la gestión de la seguridad mediante el análisis de los datos proporcionados por los elementos de auscultación y del comportamiento de las presas.
Actualmente, informa el ministerio, se elabora un plan de mejora de la seguridad de las presas del Estado, cuyas actuaciones concretas posteriormente se priorizarán atendiendo a distintos criterios sancionados por la práctica.
En el caso de las de concesionarios, se está intensificando en todas las cuencas la inspección por parte de las confederaciones. EFEverde