Las restricciones al tráfico en las grandes urbes españolas con objeto de reducir emisiones son una «oportunidad» para «aumentar este servicio, disminuir la contaminación y hacer que la gente valore más el transporte público o compartido», ha señalado a EFE el director general en España del servicio de motos eléctricas compartidas COUP, Luis González.
[box type=»shadow» ]Sólo en Madrid, ha apuntado González, el número de motocicletas de este tipo supera las 4.600 unidades -850 de su compañía- lo que sitúa a la capital española como la ciudad con más vehículos de dos ruedas compartidas en todos los mercados europeos.[/box]
Líderes mundiales
De hecho, España es a día de hoy líder mundial en ‘motosharing’ (moto compartida) tras experimentar un crecimiento del 498 % durante 2018, lo que supone unas 9.000 motos eléctricas repartidas por sus principales ciudades, según recoge el informe ‘Global Scootersharing Market Report 2018’ elaborado por el InnoZ (el Centro de Innovación para la Movilidad y el Cambio Social de Alemania).
[box type=»shadow» ]Esta nueva forma de transporte urbano genera cero emisiones y permite ahorrar hasta 100 gramos de dióxido de carbono por kilómetro recorrido, según ha informado a Efe un portavoz de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (AEDIVE).[/box]
La posibilidad de escoger entre vehículos de distintas compañías compartidas «ayudará a que el ciudadano se plantee realmente este medio de transporte como una alternativa eficaz», ha explicado González, quien prevé que el servicio aumentará en los próximos meses siguiendo una «política de expansión basada en parámetros como la densidad de población, el clima o los antecedentes de problemas de polución».
Aumento de la demanda
El director de COUP ha destacado que en España «siempre ha existido una cultura muy de ‘scooter’, debido, en gran parte, al clima mediterráneo que caracteriza al país», mientras en otros funciona de manera diferente.
Así, «en Berlín, por ejemplo, durante dos meses al año se cierra el servicio, ya que las calles se llenan de hielo y nieve», ha comentado González.
[box type=»shadow» ]Una conciencia ambiental creciente también determina que el ‘motosharing’ sea un servicio «cada vez más demandado por la ciudadanía, gente de todas las edades y sexos».[/box]
Cómo funcionan
Estas motos, que alcanzan una velocidad de 45 kilómetros por hora, son «ecológicas en prácticamente todo su ciclo de vida», pues funcionan con energía eléctrica proporcionada por baterías «eficientes» que se recargan a partir de fuentes renovables.
Su mantenimiento, además, impulsa el empleo verde, pues implica una tarea «que requiere de mucho personal y se hace a partir de coches eléctricos». EFE




