«En lugar de subsidiar el pasado, debemos invertir en el futuro, especialmente en las comunidades que viven de los combustibles fósiles. Por eso voy a presionar para cambiar la manera como manejamos nuestros recursos de petróleo y de carbón, para que reflejen mejor los costes que suponen para los contribuyentes y el planeta», apuntó Obama ante ambas cámaras del Congreso.
El presidente estadounidense admitió que «nada de esto sucederá en una noche» y que hay muchos «intereses» que quieren proteger el status quo, pero aseguró que la creación de empleo, el ahorro y la preservación del planeta «es lo que merecen nuestros hijos y nietos».
«Aunque no fuese el planeta lo que estuviese en juego, aunque 2014 no fuese el año más caluroso jamás registrado -hasta que 2015 resultó aún más cálido-, ¿por qué querríamos dejar pasar la oportunidad para las empresas de EE.UU. de producir y vender la energía del futuro?», se preguntó el mandatario.
Obama también tuvo palabras para parte de la oposición republicana, a los que ya ha recriminado en más de una ocasión que sigan negando el cambio climático, pero esta vez les dijo que, si quieren «discutir a la ciencia, que lo hagan».
«Estaréis muy solos, porque estaréis discutiendo a nuestro Ejército, a la mayoría de líderes empresariales de EE.UU., a la mayoría del pueblo estadounidense, a casi la totalidad de la comunidad científica y a 200 países de todo el mundo que están de acuerdo en que es un problema e intentan solucionarlo», concluyó. EFEverde




