Pacma ha asegurado hoy en un comunicado de prensa que tiene documentados estos festejos y que en ellos los animales fueron «maltratados y sometidos a cotas de sufrimiento y estrés inimaginables» antes de que fueran trasladados al matadero para su sacrificio.
Del «torito del alba», en el que una vaquilla es guiada atada por los cuernos al igual que en el toro enmaromado, Pacma ha asegurado que el animal de este año, de nombre «Burlera», fue zarandeado y golpeado, cayó al suelo en varias ocasiones, sangró por la boca tras un golpe y chilló retorciéndose durante el recorrido de 40 minutos por las calles de Benavente.
Sobre la carrera del toro enmaromado, protagonizada este año por un astado llamado «Pitarroso», el partido animalista ha indicado que cuando se tensaba la maroma se oía jadear al toro, que además se resistió a entrar en el matadero al final del recorrido.
Reglamento
Tras documentar estos festejos taurinos tradicionales, Pacma ha anunciado que estudia emprender acciones legales contra su celebración por incumplimiento del reglamento de festejos taurinos populares de Castilla y León.

Ese reglamento especifica que está prohibido «herir, pinchar, golpear, sujetar o tratar de cualquier otro modo cruel a las reses».
Pacma ha sostenido además que en las imágenes que han grabado se aprecian irregularidades como la supuesta presencia de menores y personas en estado de embriaguez en el recorrido.
Este partido animalista ha sostenido que la prohibición del Toro de la Vega de Tordesillas abre el camino para prohibir también otros festejos en los que torturen animales y ha puesto de ejemplo el caso del toro enmaromado de Benavente.
Pacma ha confiado en que todos los festejos taurinos acaben puestos en cuestión por una sociedad que «ya no se divierte viendo sufrir a los animales». EFEverde





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