Esta colaboración consistiría en ofrecer espacios y personas responsables en centros asociados a los ayuntamientos que presiden, tales como bibliotecas municipales, oficinas de turismo, centros culturales o polideportivos, y de esta manera facilitar la participación a todas las personas que, dadas las restricciones por la pandemia de coronavirus, no pueden desplazarse a otros municipios.
Salvar el Mar Menor
Esta Iniciativa que ha sido avalada por la Cátedra de Derechos Humanos y Derechos de la Naturaleza de la Universidad de Murcia, surge motivada por una parte, por la «grave crisis» socio-ambiental, ecológica y humanitaria del Mar Menor y los habitantes ribereños.
Otra de las causas, según Pacto por el Mar Menor, es la «insuficiencia» del actual sistema jurídico de protección en la que se encuentra la laguna, a pesar de las importantes figuras de protección y los instrumentos de carácter regulador que se han ido sucediendo a lo largo de las últimas décadas.
El Mar Menor ha recibido y sigue recibiendo diversos impactos que deterioran su salud y, por extensión, la de las personas que viven en el entorno de este ecosistema, ha remarcado este colectivo.
Recogida de firmas de los ciudadanos
Por ello, ha abogado por buscar otras soluciones para construir una sociedad de futuro involucrada directamente en el cuidado y protección de su medio natural.
Dar la oportunidad a todos los ciudadanos de los diferentes municipios, muchos de los cuales tienen un vínculo estrecho con el Mar Menor, a implicarse en esta petición les proporcionará, ha concluido este colectivo, la «satisfacción de colaborar en la recuperación de los valores ecológicos, culturales y económicos del ecosistema más emblemático de la Región de Murcia».
Pacto por el Mar Menor es una plataforma formada por personas y organizaciones sociales, profesionales, culturales, ecologistas, sindicales, entre otras, con diferentes sensibilidades políticas a las que une el deseo de conservación de uno de los lugares emblemáticos de la Región de Murcia, y cuyos valores ecológicos, culturales, y también económicos, son incalculables.
La plataforma no recibe ninguna subvención ni cuotas de integrantes con el fin de mantener su independencia y libertad, según su página web.
Sus objetivos son los de informar a la ciudadanía y presionar a las administraciones, gracias a un pequeño grupo de voluntarios que dedican parte de su tiempo a la defensa de este ecosistema único. EFEverde
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![SERIE GRÁFICA: FOTO 6 DE 8. CH01. FRONTERA CHILE-BOLIVIA (CHILE), 28/01/2019.- Un guanaco camina este lunes junto a un remanso de agua en el desierto de Atacama (Chile), cerca del río Silala, en la frontera entre Bolivia y Chile. Chile y Bolivia mantienen una disputa sobre la naturaleza de este cauce, que desciende 4.350 metros desde un volcán en Bolivia, recorre 4 kilómetros por las faldas del monte y cae a la quebrada, por donde discurre como un riachuelo de aproximadamente un metro de ancho durante 6 kilómetros en el interior del territorio chileno hasta unirse con el río Loa. EFE/Alberto Peña[SERIE GRÁFICA: FOTO 6 DE 8]](https://efeverde.com/wp-content/uploads/2026/01/AME4974-CHILE-BOLIVIA-SERIE-GRAFICA-300x200.jpg)