«No podemos tener ciudadanos de primera o segunda clase en función de la ciudad o del barrio de la ciudad en la que vivan», declaró este martes el director general de Medioambiente de la Comisión Europea, Daniel Calleja, en una conferencia organizada en Bruselas por la Fundación Naturgy (antigua Fundación Gas Natural).
Polución del aire
El alto funcionario europeo señaló que si bien es cierto que «en las últimas décadas» se ha registrado una mejora en relación con la contaminación atmosférica, todavía supone un problema importante «especialmente en muchas áreas urbanas».
«Nueve de cada diez personas respiran aire con altas dosis de contaminación en todo el mundo» y «los más vulnerables son, en muchos casos, los más afectados por la contaminación» del aire, agregó Calleja, quien explicó que ese tipo de polución supone un gasto en sanidad de 24.000 millones de euros al año en toda la UE.
Para combatirla se han tomado medidas comunitarias, como fijar un «techo de emisiones» para cada territorio con la ambición de reducir a la mitad las muertes prematuras para 2030, además de fomentar la innovación y nuevos modelos de negocio, entre otras.
Pero no es suficiente y sigue siendo prioritario «mejorar las políticas de calidad del aire» y «garantizar que los ciudadanos puedan respirar buen aire independientemente de donde vivan», subrayó.
Quema de combustibles fósiles
Por su parte, la coordinadora de asuntos relacionados con la calidad del aire en la Organización Mundial de la Salud (OMS), Nathalie Roebbel, señaló por su parte que, a nivel global, gran parte de la contaminación atmosférica proviene de la quema de combustibles fósiles como la madera para cocinar o para calentarse.
Esa leña, a menudo, la recogen niñas y mujeres dedicando grandes dosis de tiempo y esfuerzo de forma que «mientras recogen leña, no pueden ir al colegio».
«Cuando hablamos de calidad del aire ciertamente hablamos de un asunto de salud pública, pero también de desarrollo», resumió Roebbel, quien indicó que de los gastos médicos relacionados con ese problema se dedica un 3,6 % a la prevención y un 96,4 % a enfermedades.
Madrid Central
Intervino también en la conferencia, entre otros ponentes, el subdirector general de Energía y Cambio Climático del Ayuntamiento de Madrid, Juan Azcárate, quien indicó que la contaminación atmosférica en la capital de España se compone en un 46,9 % de NOx y en un 52,4 % PM23, con el transporte rodado es el mayor factor de contaminación.
Azcárate abogó por una red de transporte público con motores poco contaminantes con motores de hidrógeno o gas, reconoció que el transporte de mercancía es el «gran desafío» y se refirió a Madrid Central (las limitaciones a los vehículos privados en el centro de la ciudad) como una solución tanto medioambiental como de gestión del espacio público.
Por su parte, en una acto al que asistió, entre otros, el embajador español adjunto de la Representación de España ante la UE, Juan Arístegui Laborde, la directora general de la Fundación Naturgy, María Eugenia Coronado, concluyó que «mejorar ala calidad del aire se ha convertido en un importante desafío para todas las ciudades alrededor del mundo». EFEverde
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