Laguna del Soto de las Juntas, entre los ríos Jarama y Manzanares, en el Parque Regional del Sureste, en Rivas-Vaciamadrid. EFE/J. J. Guillén

ECOSISTEMAS PROTECCIÓN

Poner "precio" a los servicios que prestan los ecosistemas, clave para frenar su degradación y regenerarlos

Publicado por: efeverde 27 de octubre, 2022 Guadalajara

Poner precio a los bienes y servicios que generan los ecosistemas impulsaría la toma de decisiones para su protección y regeneración y ayudaría a cambiar el actual modelo de producción y consumo basado en el pensamiento erróneo de que los recursos naturales son infinitos.

Así lo consideran algunos de los expertos que han participado en el I Foro Internacional de la Alianza por los Servicios de los Ecosistemas de Castilla-La Mancha, celebrado entre el miércoles y el jueves en Guadalajara para debatir sobre cómo valorizar esos bienes y servicios.

"Debemos darles un valor porque lo tienen y porque durante mucho tiempo, la economía los ha tratado como si no lo tuvieran. Se daban por garantizados o infinitos cuando no lo son y cuando dependemos estrictamente de ellos", ha dicho a EFE el director de Capital Natural de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, Humberto Delgado Rosa.

En cuanto a quién debe "cobrar" y "pagar" por los servicios que nos ofrecen los ecosistemas, en su opinión, deben ser quienes los producen y quienes se beneficia directamente de ellos, respectivamente.

"Si yo tengo un bosque que mantiene un agua de buena calidad, quizá la compañía de agua tenga por ello menos costes de depuración o tratamiento y me pueda pagar algo".

En el caso de servicios "más difusos" y de los que se beneficia toda la población, como la captación de CO2, habría que canalizar fondos para su mantenimiento.

"Los ecosistemas nos mantienen vivos. Tenemos dependencia estricta del aire, del agua, del clima, del suelo, de las fibras, de la alimentación... Eso no sale de máquinas o de la tecnología, viene de la naturaleza", ha aseverado.

La valorización del capital natural persigue que si el valor de esos recursos cae es porque ese ecosistema se está degradando y, por tanto, nuestros riesgos están aumentando y debemos hacer una gestión "generativa".

Del "quien contamina paga" al "quien conserva cobra"

"Estamos viendo una fuerte degradación de muchos de nuestros ecosistemas que pone en peligro nuestro bienestar y está erosionando nuestra base de vida. Si no podemos darle valor económico a esta degradación, no será tomada en cuenta por nuestros políticos", ha apuntado Sven Wunder, científico principal del Instituto Europeo Forestal.

Además, hay que diseñar incentivos económicos para que las personas que trabajan en el campo modifiquen su forma de usar los recursos naturales con el fin de que sea más sostenible.

"Es importante calcular los impactos que tienen nuestras acciones en el campo (...) Hay que movilizar recursos y ver cómo reaccionan los dueños de la tierra y cuáles son las mejores intervenciones para cambiar de rumbo en la degradación de recursos naturales", ha aseverado.

No haber tenido en cuenta el importante valor de los ecosistemas a la hora de adoptar decisiones políticas y económicas es, según la ONU, lo que nos ha conducido a la actual la crisis medioambiental, ha destacado la directora de la Fundación Biodiversidad, Elena Pita.

En su opinión, lo importante no es el valor concreto en euros que se le dé a esos bienes y servicios, sino que esta herramienta se use para tomar mejores decisiones respetando los límites planetarios.

Se trata de pasar del principio de quien contamina paga al principio de quien conserva cobra porque "ahí sí que podría haber un punto de vista diferente de integrar el valor de los ecosistemas en la toma decisiones".

"Hablamos de una transformación muy profunda, de un cambio de paradigma. La pérdida de bienes y servicios ecosistémicos viene provocada por un modelo producción y consumo insostenibles no respetados los límites plantearios" y valorizarlos debe permitir tomar decisiones diferentes, ha insistido.

Por su parte, el director gerente de la Fundación Global Nature, Eduardo de Miguel, ha advertido de que aunque es fundamental poner en valor determinados servicios que prestan los ecosistemas, hay que evitar hacerlo bajo mecanismos de mercado, pues éstos pueden conllevar la generación de "burbujas".

Además, habría que distinguir muy bien entre impuestos ambientales y el pago por los servicios que prestan los ecosistemas.

En su opinión, habría que diseñar mecanismos para el pago por estos servicios similares a los ya establecidos en la Política Agraria Común (PAC), que, por ejemplo, establece ayudas para los agricultores que rotan sus cultivos de tal manera que favorecen a las aves esteparias, en lugar de dejarlos en manos de mecanismos de mercado. EFE
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