El proyecto para la captura de CO2, que comenzó el pasado mes de octubre y acabará en 2020, cuenta con un presupuesto de 4,2 millones de euros y reúne a un total de nueve socios entre empresas, universidades y centros tecnológicos, según un comunicado de Aimplas.
La tecnología de captura y almacenamiento de carbono ya se ha empleado en la Unión Europea de forma «significativa y eficaz» para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones de gases con efecto invernadero, y cuenta con un potencial de reducción de las emisiones de las industrias del 90 %.
Captura de CO2 con materiales nanoestructurados
La tecnología existente en la actualidad consiste en la captura y modificación de estos gases de forma que resulte seguro su almacenamiento bajo tierra, mientras que la propuesta de Gramofon pasa por lograr un nuevo proceso eficiente y de bajo coste empleando nuevos materiales nanoestructurados para capturar el CO2, así como energía microondas para su extracción y posterior uso.
Este proyecto ha recibido financiación del programa de investigación e innovación de la Unión Europea Horizonte 2020 y en él han colaborado el centro tecnológico francés CNRS, la Universidad de Mons (Bélgica), el centro alemán Fraunhofer ICT, la empresa española Graphenea, el centro holandés Process Design Centre, la británica e2v, la irlandesa MOFTech, y la universidad de Corea del Sur KRICT. Efeverde




