desplazados climáticos
Una mujer camina cargada con ramas a la espalda. Archivo. EFE/Stephen Morrison
XSM008 LOKICHAR (KENIA), 14/12/2009.- Una mujer lleva cañas de bambú para la construcción de sus chozas en el campo de refugiados de Kurbanyat, cerca de Kiptagich, Kenia, el 9 de diciembre de 2009. Ahora que la Cumbre de Copenhague se aproxima a su gran final, sigue siendo difícil precisar la relación entre las emisiones de gas invernadero y los acontecimientos climáticos, lo que está claro es que algunos países, como Kenia, están al frente del cambio climático. Cultivos, ríos y fauna constituyen elementos vitales para la viabilidad del país, pero se están quedando sin humedad debido a la degradación del bosque de Mau, que sirve como desagüe en el corazón ecológico de Kenia. El Mau llegó a ser una tupida selva de 400 mil hectáreas que se extendía por los ondulantes montes del valle del Rift, recogía el agua de la lluvia y la canalizaba a través de acuíferos a ríos y lagos. Sin embargo, desde principios de los noventa, alrededor del 30 por ciento del bosque ha sido destruido por los aproximadamente 40.000 colonos y ocupas que han despejado los árboles para hacer sitio a terrenos dedicados a la agricultura de subsistencia, y por terratenientes con conexiones políticas y grandes granjas y plantaciones. La destrucción del bosque, vigente hasta el día de hoy, constituye una amenaza para el desarrollo: es un exterminio lento pero en potencia catastrófico. Como resultado, la cantidad de lluvia recogida es muy reducida y la corriente en los ríos débil, lo que conlleva una gran pérdida de cosechas y fallos en el suministro eléctrico en las ciudades kenianas de clase media, efectos derivados de las sequías, unidas al calentamiento global; esto tiene consecuencias directas para el futuro del país, sobre todo para el pastoreo. Los pastores nómadas han recorrido durante años las áridas tierras de Tanzania, Uganda, Etiopía y Somalia, pero ahora se teme que los varios millones que en la actualidad pastorean por estas tierras sean la última generación. EFE/Stephen Morrison
CRISIS CLIMÁTICA

Reconocer al «refugiado climático» y otras reivindicaciones en el Día del Clima

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Cada 24 de octubre se conmemora esta fecha, que este año coincide con una pandemia mundial y tras un Consejo de Ministros de Medio Ambiente de la UE que ha aprobado un texto para catalizar esfuerzos para avanzar hacia la neutralidad de emisiones en 2050 y para que la UE salga reforzada de la crisis sanitaria con políticas verdes para la recuperación económica.

El Día Internacional de la Acción Climática no esta incluido en la lista de días oficiales de Naciones Unidas en sus webs oficiales (pese a que algunas webs así lo aseguran) y  se celebra cada 24 de octubre para concienciar y sensibilizar a la ciudadanía sobre los eventos climáticos extremos, daños ecológicos y otros desafíos del calentamiento global.  Se celebró por primera vez en 2009, convocado por 350.org como forma de presionar a los delegados de la COP15 de Copenhague para la adopción de medidas.

Desde el siglo XIX el planeta sufre un vertiginoso aumento de las temperaturas, el periodo 2016-2020 se prevé que acabará siendo el lustro más cálido desde que existen registros y las regiones mediterráneas están en “el punto de mira” por episodios extremos y la llegada de especies invasoras, advierten este sábado desde la red de meteorólogos Meteored.

Según José Miguel Viñas, de Meteored, “las olas de calor, de frío o los episodios de lluvias torrenciales son ahora más extremos, a lo que se añade nuestra vulnerabilidad por la manera en la que nos hemos extendido por zonas de riesgo, como cauces de ríos, con un el resultado de la gran cantidad de catástrofes que ahora ocurren”.

Mientras que el partido socialista se ha comprometido a ser referente en sostenibilidad y ha destacado hoy su compromiso ambiental en un manifiesto aprovechando el día internacional que se celebra hoy, el grupo confederal Unidas Podemos ha pedido que se reconozca la figura de “refugiado climático” y se adopten medidas para la protección de quienes deban desplazarse de sus territorios por el calentamiento global.

“Negar el cambio climático supone negar que hablamos de vidas humanas”, asegura el diputado de Unidas Podemos Juantxo López de Uralde.

“Sus impactos son cada vez más visibles en sequías, lluvias torrenciales o en el deshielo en el Ártico”, ha añadido el diputado verde.

“Millones de personas se están viendo forzadas a abandonar su territorio, y es urgente darles protección, y ser mucho más valientes para hacer frente a la emergencia climática”, añade.

Por su parte, el PSOE ha aprovechado el día internacional de Acción Climática para manifestar su tradicional defensa al medio ambiente para convertirse en «referente» como organización en sostenibilidad.

Un manifiesto del PSOE en defensa del clima

En un manifiesto climático presentado hoy, el partido socialista insta a afrontar el desafío “tan diverso y complejo” del calentamiento global con la acción en «todos» los niveles de la sociedad.

“Afrontar un fenómeno tan diverso y complejo requiere acción en todos los niveles de la sociedad; desde luego, empezando por los responsables políticos y las administraciones, pero también por parte de las empresas, las organizaciones sociales, la ciudadanía…”.

Integrar las energías renovables y mejorar la eficiencia energética en las sedes del partido, incentivar la movilidad sostenible de sus trabajadores y trabajadoras y potenciar el activismo ambiental entre sus militantes son algunas de las acciones del Plan de Transformación Ecológica y Digital con el que el PSOE reafirma “su compromiso con la defensa del medio ambiente”.

“Cada día, el planeta nos manda mensajes sobre las enormes transformaciones que está sufriendo por el cambio climático: las cambiantes pautas meteorológicas que amenazan la producción de alimentos, el aumento del nivel del mar que incrementa el riesgo de inundaciones catastróficas, la disminución de los caudales de los ríos…”.

Desde las organizaciones ambientales, Tatiana Nuño, responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace, afirma que “prevenir los peores efectos” del calentamiento global es “más necesario que nunca, máxime cuando el Parlamento y el Gobierno han declarado la emergencia climática”.

Y solo existe una solución: reducir de forma drástica las emisiones de CO2, añade la ecologista, tras instar a que los fondos para la recuperación económica y social las reduzcan como parte de una transición energética veloz y justa.

Aumentar la ambición para cumplir el Acuerdo de París

Añade que espera que este año concluya con una ley de Cambio Climático ya aprobada, que garantice un grado de ambición acorde con el Acuerdo de París.

Greenpeace se hace eco además del primer litigio climático que está en marcha en este país promovido por los ecologistas, para que los tribunales “velen por nuestra salud y la del planeta”.

La Fundación ECOLEC sin ánimo de lucro para la recogida y tratamiento de residuos  de aparatos eléctricos y electrónicos y pilas ha valorado los objetivos de desarrollo sostenibles de la ONU como “hoja de ruta” frente al cambio climático ya visible, con “índices de polución nunca antes alcanzados, especies en peligro de extinción y el desarrollo de enfermedades cada vez más grave”.

Desde la organización agraria UPA se insta a que el esfuerzo de las explotaciones agrarias contra el cambio climático no decaiga, tras advertir de que los agricultores y ganaderos son “la primera víctima” del calentamiento global.

“Somos muy conscientes de la urgencia” climática, añade la organización para referirse a los “enormes” esfuerzos de las explotaciones agrarias frente al cambio climático y la adaptación al mismo sin reducir el volumen y la calidad de los alimentos producidos. EFEVerde

 

 

 

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Redacción EFE Verde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE.