Madrid.- Un mayor uso del transporte público, la adaptación de las urbes con más espacios para la bicicleta y los peatones, el impulso al coche compartido y la transición hacia el vehículo eléctrico son algunas de las estrategias con las que las grandes ciudades quieren reducir la huella ambiental que genera el transporte, el sector más emisor de CO2 en España.
Con un 27,7 % del total de las emisiones de gases de efecto invernadero en 2020, el impacto de la movilidad crece anualmente a un ritmo del 3 % y, según vaticina el informe de ‘Global Carbon Project’, dicha tendencia aumentaría entre un “cuatro y un seis por ciento” en los próximos años.
En concreto, el avance del ‘Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero’ (GEI) del año 2020, elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, cifró en 271,5 millones de toneladas al año el número de emisiones brutas de CO2 de un sector en el que el coche representa el 80 % del espacio público de las ciudades, según advierte Greenpeace.
Un espacio de encuentro para hallar las soluciones
En la segunda edición del evento internacional de Movilidad Sostenible GMC, del 12 al 14 de septiembre, organizado por IFEMA Madrid, expertos de la industria contarán las estrategias que están desarrollando para lograr una movilidad más sostenible y eficiente.
También se presentarán a los gobiernos locales las nuevas propuestas en sostenibilidad en un momento en el que solo el 15 % de los municipios superiores a los cincuenta mil habitantes -23 de 149- cumplieron con la ley de Cambio Climático, aplicando zonas de bajas emisiones para reducir el impacto generado por los vehículos más contaminantes.
El evento supondrá un “marco perfecto de asesoramiento” a municipios y provincias españoles sobre los requerimientos y procesos necesarios para implantar iniciativas como la “instauración de zonas de bajas emisiones en las localidades, la instalación de puntos de carga eléctrica o la digitalización de la movilidad”, han apuntado desde el GMC en un comunicado.
En su primera edición, el evento internacional congregó a sesenta exhibidores de dieciséis sectores de la movilidad, a más de 5.600 visitantes, 13.000 participantes ‘online’ y mesas redondas con expertos de 300 compañías.

La movilidad urbana en España
Las administraciones, empresas y la ciudadanía no son ajenas a esta problemática y tratan de buscar nuevas opciones que favorezcan una movilidad respetuosa con el medio ambiente. Entre ellas, destaca la transformación de las grandes urbes con nuevos espacios destinados a los peatones, así como la incorporación de carriles adaptados para el uso de la bicicleta o el patinete eléctrico.
Actualmente, Vitoria, Sevilla, Valencia y Barcelona son las ciudades mejor adaptadas para la circulación en bicicleta mientras que Madrid, La Coruña y Córdoba disponen de las peores redes de vías, ha informado un estudio elaborado por la OCU sobre las infraestructuras para este medio de transporte en catorce ciudades españolas.
Además de la bicicleta, el uso de vehículos compartidos para desplazarse en la ciudad -por ejemplo, a la hora de acudir al trabajo-, el alquiler de un coche por horas y el impulso del transporte público son otras estrategias valoradas para reducir las emisiones en términos de movilidad.
La transición hacia el vehículo eléctrico es otra alternativa para cumplir los objetivos de descarbonización. Aunque el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) prevé alcanzar los cinco millones de vehículos eléctricos en 2030, la realidad es que la “insuficiente” red de recarga eléctrica, los precios y los problemas con los incentivos han situado a España “a la cola europea” en la penetración de los modelos eléctricos. EFEverde





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