Tanques de tormenta y material permeable: así se evita que se inunde València

Publicado por: Redacción EFEverde 22 de octubre, 2022

València, 22 oct (EFE).- Los cambios de tendencia en la forma de llover, con cinco episodios de lluvias muy fuertes en los últimos tres años, ha obligado al Ayuntamiento de València a desplegar un plan integral de "inversiones invisibles", que incluye el uso de materiales permeables en parques o urbanizaciones, 14 millones para mejorar el alcantarillado o 90 millones para depósitos de tormenta.

Así lo explica la concejala de Ciclo Integral del Agua del Ayuntamiento de València, Elisa Valía, en una entrevista con la Agencia EFE, en la que destaca la importancia de los 6 depósitos de tormenta previstos en este plan, tanques subterráneos que almacenan el agua de la lluvia hasta que la depuradora tiene capacidad para procesarla.

LECCIÓN APRENDIDA

El centro no es, sin embargo, la zona de mayor riesgo de inundación, aunque se presta especial atención a los pasos inferiores y a los parques, sobre todo en otoño, cuando la caída de las hojas puede dificultar que el agua de lluvia desagüe por las alcantarillas.

La "zona cero" de las lluvias es el distrito de Poblats Marítims, que comprende barrios como el Cabanyal o la Malvarrosa, con calles situadas “por debajo del nivel del mar” que, por tanto, son más fácilmente inundables.

Dentro de estas calles con menor elevación, existen además algunas viviendas cuyo suelo está “por debajo del nivel de la calle”, entre otras cosas por la tendencia decorativa de recuperar los azulejos originales de los edificios, típicos en la zona, lo que hace que sea “mucho más fácil que el agua entre en las viviendas”.

El Cabanyal reúne ahora “mejores condiciones de desagüe que en la última década”, según la concejala, que admite, sin embargo, que es urgente la construcción del depósito de tormentas de la Malvarrosa, ya proyectado.

Se trata de uno de los seis proyectos de nuevos depósitos que ya ha redactado el Ayuntamiento, que conllevarán una inversión de 90 millones de euros y un aumento de la capacidad de la red en 106.000 metros cúbicos.

En concreto, además del de la Malvarrosa, se han planteado nuevos tanques de tormenta en El Saler -para reforzar la depuradora-, la calle Ibiza -relacionado con el parque de desembocadura-, la Alameda, el Huerto de San Valero y la calle Tomás de Montañana.

LA "ZONA CERO"

El centro no es, sin embargo, la zona de mayor riesgo de inundación, aunque se presta especial atención a los pasos inferiores y a los parques, sobre todo en otoño, cuando la caída de las hojas puede dificultar que el agua de lluvia desagüe por las alcantarillas.

La "zona cero" de las lluvias es el distrito de Poblats Marítims, que comprende barrios como el Cabanyal o la Malvarrosa, con calles situadas “por debajo del nivel del mar” que, por tanto, son más fácilmente inundables.

Dentro de estas calles con menor elevación, existen además algunas viviendas cuyo suelo está “por debajo del nivel de la calle”, entre otras cosas por la tendencia decorativa de recuperar los azulejos originales de los edificios, típicos en la zona, lo que hace que sea “mucho más fácil que el agua entre en las viviendas”.

El Cabanyal reúne ahora “mejores condiciones de desagüe que en la última década”, según la concejala, que admite, sin embargo, que es urgente la construcción del depósito de tormentas de la Malvarrosa, ya proyectado.

Se trata de uno de los seis proyectos de nuevos depósitos que ya ha redactado el "Ciclo Integral del Agua del Ayuntamiento de València" que conllevarán una inversión de 90 millones de euros y un aumento de la capacidad de la red en 106.000 metros cúbicos.

En concreto, además del de la Malvarrosa, se han planteado nuevos tanques de tormenta en El Saler -para reforzar la depuradora-, la calle Ibiza -relacionado con el parque de desembocadura-, la Alameda, el Huerto de San Valero y la calle Tomás de Montañana.

21/10/2022.- La presidenta de la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (EMSHI), Elisa Valía, durante la entrevista con la Agencia EFE, en la que destaca la importancia de los 6 depósitos de tormenta previstos en este plan, tanques subterráneos que almacenan el agua de la lluvia hasta que la depuradora tiene capacidad para procesarla. EFE/Manuel Bruque
21/10/2022.- La presidenta de la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (EMSHI), Elisa Valía, durante la entrevista con la Agencia EFE, en la que destaca la importancia de los 6 depósitos de tormenta previstos en este plan, tanques subterráneos que almacenan el agua de la lluvia hasta que la depuradora tiene capacidad para procesarla. EFE/Manuel Bruque

RENATURALIZAR EL CICLO DEL AGUA

En cuanto a los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible asegura que buscan “renaturalizar la relación con el agua, que el ciclo urbano del agua se parezca lo más posible al ciclo natural”.
Son infraestructuras u obras como calles, parques, plazas o vías planteados como sistemas de drenaje alternativos y que, por sus materiales o diseño, permiten almacenar o filtrar agua al terreno.

Así, por ejemplo, cuando llueve sobre el Parque Central de València, cinco SUDS permiten que el agua permee y caiga en depósitos subterráneos que almacenan las precipitaciones.
Del mismo modo, cuando llueve sobre el nuevo rastro de la ciudad, que tiene la mitad de la superficie cubierta con hormigón poroso, el agua penetra en el terreno y llega a un tubo que la transporta a la red de drenaje convencional.

Así ocurre también en diversos puntos del Jardín del Turia, en una urbanización en la avenida de Ausiàs March, en el carril bici de la calle doctor Manuel Candela o en la plaza de la Ermita de San Jerónimo, en Orriols, donde pavimentos permeables, balsas subterráneas o cunetas drenantes permiten la salida del agua.

Valía explica que el Ayuntamiento ya trabaja en la modificación de la ordenanza municipal para que las nuevas actuaciones urbanísticas deban cumplir con esa condición como requisito.

Hasta entonces, se trabaja de forma coordinada con los promotores de proyectos urbanísticos como el PAI Túria Nova, situado detrás del Hospital La Fe, o el Casal València Arena, que van a incorporar este tipo de materiales.

Pero la política de prevención de inundaciones va más allá, y por ello el Ayuntamiento ha incrementado el presupuesto que se destina a la red de alcantarillado, de 10,5 millones a 14,5 en tres años, algo que Valía ha considerado “vital” para la ciudad, tanto para el mantenimiento ordinario como para el refuerzo de las acciones en situación de lluvias fuertes.

“Deberíamos tener siempre presente que el agua es siempre un recurso, no un residuo, aunque sea agua residual”, destaca Elisa Valía, quien apuesta por “darle el máximo número de vidas posible a cada gota” y “diseñar las ciudades aliándose con el agua, no dándole la espalda”. EFEverde
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Secciones : Actualidad Agua
Redacción EFEverde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE.