El acuerdo, logrado entre los negociadores del Parlamento, el Consejo y la Comisión Europea, se refiere a una legislación que mejorará la Directiva del Gas y asegurará que las normas se apliquen a todos los gasoconductos hacia y desde terceros países.
Prevé además una supervisión por parte de las autoridades nacionales y Bruselas para garantizar la aplicación de las normas.
[box type=»shadow» ]La nueva normativa reducirá los conflictos de intereses entre operadores de infraestructuras y suministradores de gas, garantizará la aplicación no discriminatoria de tarifas y proporcionará seguridad jurídica para futuras decisiones de inversión.[/box]
Crear un mercado interior
El comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, afirmó que este acuerdo es «un importante paso adelante en la creación de un mercado interior del gas verdaderamente integrado».
«Junto con las normas previamente acordadas sobre la seguridad del suministro de gas y los acuerdos intergubernamentales, Europa se ha dotado de un sólido conjunto de herramientas para tratar de forma eficaz y colectiva con nuestros proveedores de energía externos», destacó el comisario.
Tras este acuerdo provisional, la propuesta deberá ser aprobada formalmente por el Parlamento Europeo y el Consejo (países de la UE).
Pasados esos trámites los Estados miembros tendrán un plazo de nueve meses para trasponer la nueva directiva. EFEverde




