Los días 24 y 25 de febrero se celebró en Barcelona el Foro por la Transición Ecosocial, una iniciativa impulsada, inicialmente, por la Red de Economía Solidaria (XES), Coòpolis y el Observatorio de la Deuda en la Globalización, a la se sumaron, a medida que avanzaba su preparación la Red por la Justicia Climática, Rebelión o Extinción, Entrepobles, LaCoordi, End Fossil, la Red por la Soberanía Energética y Ecologistas en Acción.
El proceso del foro contó con 110 entidades y colectivos adheridos, mostrando el apoyo a la iniciativa. ¿Pero qué pasó durante aquel fin de semana? Podríamos decir que el foro fue un hito importante en un proceso de fondo para la construcción de un frente común de movimientos sociales que empujen una transición ecológica justa y democrática. El momento lo pide: la emergencia climática es más palpable que nunca; ha empezado el inevitable declive energético derivado del agotamiento de los combustibles fósiles; y, en parte por estos dos motivos, se empieza a intuir la gravedad de la crisis socioeconómica de largo recorrido a la que nos estamos adentrando.
Este encuentro agrupó más de cuatrocientas personas provenientes de movimientos sociales y colectivos de diferentes ámbitos. Durante dos días los participantes trabajaron cuatro posibles escenarios; dos deseables (Decrecimiento y Green New Deal transformador) y dos no deseables (Green New Deal corporativo y Ecofascismo), para entender qué eran las acciones que, desde la sociedad civil organizada, se tienen que priorizar hoy, para caminar hacia los escenarios deseables y evitar los negativos. El resultado que obtuvimos: una extensa compilación de líneas estratégicas y acciones, como marco de trabajo compartido, que tiene que pasar, a partir de ahora, a los espacios de definición de estrategia política de los diferentes actores del ecosistema.
Aprender de las victorias, y rememorarlas
Durante dos días nos pusimos a trabajar en grupo, pero también queríamos aprender y, sobre todo, celebrar. Para aprender, contamos con las plataformas Zeroport y Stop JJ. OO., y con la Alianza contra la Pobreza Energética y Som Energia, todas ellas experiencias de éxito, cada una en su ámbito, y en que la lucha por una transición ecológica justa y democrática es el nexo común. Así, de la mano de Bernat Lavaquiol nos adentramos en el gran planteamiento estratégico del movimiento contra los juegos olímpicos de invierno, con dos ideas clave: el fortalecimiento de la organización de base, y la simplificación y la elección de qué mensaje enviar a cada tipo de público, para generar, en palabras de Bernat, hegemonía cultural entre la población del Pirineo. Con Ariadna Cotén compartimos la desesperación para intentar romper el relato dominante en relación al aeropuerto y la tramposa dicotomía de elegir entre progreso económico y “salvar unos patitos”, escondiendo el verdadero conflicto de fondo: el grave impacto climático de la aviación. Con la María Campuzano disfrutamos escuchándola explicar las victorias cotidianas vividas a sus grupos de apoyo, o con la aprobación de la Ley contra la pobreza energética, o con la condonación de la deuda de 35.000 familias con Endesa.
Sintonizarse en una visión compartida de transición ecosocial
La sede histórica de la Universitat de Barcelona, acogió la jornada central del foro. Trescientas personas de diferentes puntos del territorio, se dieron cita para definir una estrategia compartida y acelerar la movilización social y la construcción de alternativas para evitar ir hacia los peores escenarios. Para sintonizar a todas las persones participantes alrededor de una visión compartida de lo que puede venir, la poetisa Blanca Luz Vidal narró los cuatro escenarios de futuro descritos más arriba. Después, Rubèn Suriñach (Red de Economía Solidaria) explicó el resultado de la decena de talleres de escenarios de futuro llevados a cabo en el marco de la campaña futuros imposibles, centrándose en los principales condicionantes sociopolíticos que podían aparecer en los próximos cinco años, y que podían decantar el camino hacia los escenarios deseables o hacia los negativos. Una vez delineada el posible contexto a cinco años vista, las palabras de la Aimée Martínez Vega, activista colombiana del Movimiento Ríos Vivos, impactaron al auditorio, dándonos la perspectiva del Sur Global y de las comunidades donde nunca han tenido que plantearse la transición, porque su forma de vida ya está en armonía con la natura. Más bien al contrario: por ellas, la transición ecológica del Norte, solo representa la invasión y expropiación de sus tierras para extraer los recursos que la transición tecnocapitalista necesita. Finalmente, la Blanca Bayas (Observatorio de la Deuda en la Globalización), introdujo la perspectiva ecofeminista en la hora de hablar de las transiciones necesarias, con la importancia de la ecodependencia y la interdependencia para cualquier propuesta que pretenda superar el capitalismo como marco dominante.
Creación de una hoja de ruta compartida
El mismo sábado, durante todo el día, al Patio de Letras de la Universitat de Barcelona se sucedían las intervenciones del carrusel de charlas cortas, dentro, las aulas sacaban humo con los grupos de trabajo. Al cierre, a pesar del cansancio y las largas jornadas, la sala seguía llena, esta vez, pero, con el centenar de participantes situados en círculo para compartir los resultados del trabajo de estos días, y las actuaciones conjuntas acordadas en cinco grandes ámbitos: la construcción de alternativas económicas, el refuerzo del tejido y la gobernanza comunitaria, la incidencia sobre las instituciones, la movilización y la denuncia, y la comunicación y el relato.
De los diferentes espacios, así como de la asamblea que se generó con la conclusión del foro, salieron muchas más propuestas y, sobre todo, un compromiso colectivo para dar continuidad a este proceso de articulación, que se consideró imprescindible para avanzar, ya no hacia otros futuros posibles, sino hacia un futuro que merezca la pena vivir.
(*) Texto colectivo del Foro Ecosocial
Una fita cabdal per a un futur que valgui la pena viure
Els dies 24 i 25 de febrer es va celebrar a Barcelona el Fòrum per la Transició Ecosocial, una iniciativa impulsada, inicialment, per la Xarxa d’Economia Solidària (XES), Coòpolis i l’Observatori del Deute en la Globalització, a la es van sumar, a mesura que avançava la seva preparació la Xarxa per la Justícia Climàtica, Rebel·lió o Extinció, Entrepobles, LaCoordi, End Fossil, la Xarxa per la Sobirania Energètica i Ecologistes en Acció.
El procés del fòrum va comptar amb 110 entitats i col·lectius adherits, mostrant el suport col·lectiu a la iniciativa. Però què va passar durant aquell cap de setmana? Podríem dir que el fòrum va ser una fita important en un procés de fons per a la construcció d’un front comú de moviments socials que empenyin una transició ecològica justa i democràtica. El moment ho imposa: l’emergència climàtica és més palpable que mai; ha començat l’inevitable declivi energètic derivat de l’esgotament dels combustibles fòssils; i, en part per aquests dos motius, es comença a intuir la gravetat de la crisi socioeconòmica de llarg recorregut a la que ens estem endinsant.
Aquesta trobada va agrupar més de quatre-centes persones provinents de moviments socials i col·lectius de diferents àmbits. Durant dos dies els participants van treballar quatre possibles escenaris; dos de desitjables (Decreixement i Green New Deal transformador) i dos de no desitjables (Green New Deal corporatiu i Ecofeixisme), per entendre quines eren les accions que, des de la societat civil organitzada, s’han de prioritzar avui, per caminar cap els escenaris desitjables i evitar els negatius. El resultat que en vam obtenir: un extens recull de línies estratègiques i accions, com a marc de treball compartit, que ha de drenar, a partir d’ara, als espais de definició d’estratègia política dels diferents actors de l’ecosistema.
Aprendre de les victòries, i rememorar-les
Durant dos dies ens vam arremangar a treballar en grup, però també volíem aprendre i, sobretot, celebrar. Per aprendre, vam comptar amb les plataformes Zeroport i Stop JJOO, i amb l’Aliança contra la Pobresa Energètica i Som Energia, totes elles experiències d’èxit, cada una en el seu àmbit, i en què la lluita per una transició ecològica justa i democràtica n’és el nexe comú. Així, de la mà d’en Bernat Lavaquiol ens vam endinsar al gran plantejament estratègic del moviment contra els jocs olímpics d’hivern, amb dues idees clau: l’enfortiment de l’organització de base, i la simplificació i l’elecció de quin missatge enviar a cada tipus de públic, per generar, en paraules d’en Bernat, hegemonia cultural entre la població del Pirineu. Amb l’Ariadna Cotén vam compartir la desesperació per intentar trencar el relat dominant en relació a l’aeroport i la tramposa dicotomia de triar entre progrés econòmic i “salvar uns aneguets”, amagant el veritable conflicte de fons: el greu impacte climàtic de l’aviació. Amb la Maria Campuzano vam gaudir escoltant-la explicar les victòries quotidianes viscudes als seus grups de suport, o amb l’aprovació de la Llei contra la pobresa energètica, o amb la condonació del deute de 35.000 famílies amb Endesa.
Sintonitzar-se en una visió compartida de transició ecosocial
La seu històrica de la Universitat de Barcelona, va acollir la jornada central del fòrum. Tres-centes persones de diferents punts del territori, es van donar cita per definir una estratègia compartida i accelerar la mobilització social i la construcció d’alternatives per evitar caminar cap als pitjors escenaris. Per sintonitzar a totes les persones participants al voltant d’una visió compartida del que pot venir, la poetessa Blanca Llum Vidal va narrar els quatre escenaris de futur descrits més amunt. Després, en Rubèn Suriñach (Xarxa d’Economia Solidària) va explicar el resultat de la desena de tallers d’escenaris de futur duts a terme en el marc de la campanya futurs impossibles, centrant-se en els principals condicionants sociopolítics que podien aparèixer en els propers cinc anys, i que podien decantar el camí cap als escenaris desitjables o cap als negatius. Un cop delineat el possible context a cinc anys vista, les paraules de l’Aimée Martínez Vega, activista colombiana del Movimiento Ríos Vivos, van colpir l’auditori, donant-nos la perspectiva del Sud Global i de les comunitats on mai han hagut de plantejar-se la transició, perquè la seva forma de vida ja està en harmonia amb la natura. Més aviat al contrari: per elles, la transició ecològica del Nord, només representa la invasió i expropiació de les seves terres per extreure els recursos que la transició tecnocapitalista necessita. Finalment, la Blanca Bayas (Observatori del Deute en la Globalització), va introduir la perspectiva ecofeminista a l’hora de parlar de la transicions necessàries, amb la importància de l’ecodependència i la interdependència per a qualsevol proposta que pretengui superar el capitalisme com a marc dominant.
Creació d’un full de ruta compartit
El mateix dissabte, durant tot el dia, al Pati de Lletres de la Universtat de Barcelona es succeïen les intervencions del carrusel de xerrades curtes, dins, les aules treien fum amb els grups de treball. Al tancament, malgrat el cansament i les llarges jornades, la sala seguia plena de gom a gom, aquesta vegada, però, amb el centenar de participants situades en cercle per compartir els resultats de la feina d’aquests dies, i les actuacions conjuntes acordades en cinc grans àmbits: la construcció d’alternatives econòmiques, el reforç del teixit i la governança comunitària, la incidència sobre les institucions, la mobilització i la denúncia, i la comunicació i el relat.
Dels diferents espais, així com de l’assemblea que es va generar amb la cloenda del fòrum, en van sortir moltes més propostes i, sobretot, un compromís col·lectiu per donar continuïtat a aquest procés d’articulació, que es va considerar imprescindible per tal d’avançar, ja no cap a altres futurs possibles, sinó cap a un futur que valgui la pena viu.
Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de Medio Ambiente y Ciencia en EFEnoticias y EFEverde
Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde




