El ejemplar fue abatido sobre las ocho de la tarde, en el término de Tornadizos de Ávila, según ha indicado hoy la Junta en una nota, con el objetivo de reducir los ataques al ganado y «disminuir la conflictividad social» ante la «reiteración de daños» al ganado que se venían produciendo en los últimos meses en esta zona de la provincia.
La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha defendido la «necesidad de conservar el lobo como especie» y que, por ello, sea «compatible» su presencia con la gestión y aprovechamiento ganaderos.
Eso no impide, ha continuado, que, en determinadas zonas, donde los daños sean «abundantes» y su presencia «especialmente conflictiva», como es el caso de esta zona de la provincia de Ávila, se pueda actuar sobre ella para reducir su presencia y, por tanto, los ataques al ganado al mínimo posible.
La decisión de eliminar un ejemplar se toma en el marco de las excepciones de la Directiva Hábitats de la Unión Europea y de la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
Es el tercer ejemplar de lobo que abate la Junta de Castilla y León en lo que va de año, tras los abatidos en las sierras de Ávila y la Paramera, a principios de los meses de febrero y enero, respectivamente. EFEverde.




