El gato montés está considerado como un animal de interés especial, característicamente esquivo y retraído, que precisa de amplias zonas con abundante cobertura vegetal y baja densidad humana para asentarse.
En la actualidad esta especie se enfrenta a varios problemas que dificultan su conservación: la pérdida de su hábitat (que provoca la desaparición de muchos felinos), la menor presencia de conejos, la hibridación con el gato doméstico y la caza.
El curso organizado por la ULE tiene un total de 20 horas lectivas repartidas en 3 días y contempla varias salidas al campo en las que se intentará observar al gato montés y a otra fauna cantábrica en libertad.
Las diferentes conferencias se van a ocupar de aspectos relacionados con la biología de este animal, su ecología en la cordillera cantábrica, y la forma de detectar su presencia mediante el análisis de restos, huellas y otros indicios.
El equipo que va a impartir las clases está integrado por Beatriz Blanco Fontao (doctora en Biología especialista en biología de la conservación), Héctor Ruiz (biólogo y fotógrafo especialista en fauna cantábrica), Manuel A. González y María Cano Parra (Empresa Más que pájaros, Biología, Ecoturismo y Medio Ambiente S.L.). EFEverde




