Asturias y Cantabria revisarán la situación del salmón del Atlántico al cierre de la actual temporada de pesca, que, no obstante, mantendrán abierta pese a la tardanza en aparecer del campanu, nombre que recibe el primer salmón que se pesca cada temporada en ambas comundiades. En Austurias se ha pescado este martes, un mes después de que se abriera la pesca, mientras que en Cantabria, donde se abrió el 1 de mayo, sigue sin aparecer, algo que no había ocurrido nunca.
Ambas autonomías son las más «salmoneras» del país y las dos únicas que actualmente permiten pescar la especie, cuya captura ha sido prohibida en Galicia, Navarra y País Vasco en un intento de ayudar a la recuperación de poblaciones, que en España han caído más de un 80 % en 10 años, según datos de la Sociedad Ibérica de Ictiología.
En paralelo, la organización Saxífraga ha pedido incluir el salmón en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría de «en peligro de extinción», lo que obligaría a tomar medidas para su conservación, como la prohibición de su pesca.
Tras la petición, el Ministerio para la Transición Ecológica ha puesto en marcha el procedimiento para su catalogación y protección, algo que , en todo caso, deberá contar el con el apoyo de las autonomías que, por ejemplo, han rechazado hacerlo con la anguila europea.
Cantabria: nos dirigimos hacia la prohibición de la pesca
Si no se ha pescado aún el campanu es «porque no hay peces», ha dicho a EFE Verde el director general de Montes y Biodiversidad cántabro, Ángel Serdio, que ha recordado que este año han reducido drásticamente el cupo que se puede pescar en toda Cantabria (de unos 100 a 36) ante la caída de poblaciones.
«Estamos esperando a ver qué pasa porque las capturas (reflejo de las poblaciones) experimentan dientes de sierra, con aumentos y caídas según el año (…) Pero la verdad que el pico es cada vez más bajo, como una pelota que dejas botar y cada vez el bote es menor porque va perdiendo energía», ha reconocido Serdio, al tiempo que ha defendido el arraigo cultural de la pesca de salmón en Cantabria y Asturias.
Ese arraigo, ha subrayado, no debería contribuir a que la especie desaparezca, sino al contrario, debería mantener el interés en ella, pero «las circunstancias son las que son y, aunque se sabe que el problema no es la pesca continental ni los pescadores, nos dirigimos hacia una salida a la que nadie quería llegar y no vamos a tener otro remedio que vedar la pesca».
Llegado el caso, apoyarán la catalogación
En su opinión, el informe encargado al comité científico que asesora en materia de fauna y flora por el Ministerio para evaluar la situación de la especie tras la petición de Saxífraga arrojará datos «demoledores» y, llegado el caso, Cantabria apoyará su inclusión en el catálogo.
«Desde luego, nos dolerá que se acabe una tradición, que se acabe la pesca tradicional, pero la situación es la que es y lo ambiental debe pesar sobre lo cultural porque el salmón es un bien de todos», ha aseverado.
Por otra parte, ha augurado que con el salmón no ocurrirá lo mismo que con la angula, cuya catalogación fue rechazada por la mayoría de autonomías por entender que no sirve de nada vedar aquí su pesca si se permite en el resto de países de Europa, ya que sus poblaciones son paneuropeas mientras que en el caso del salmón, cada cuenca tiene su propia población.
Asturias: vedar la pesca en ríos no es la solución
Desde Asturias, el director general de Planificación Agraria, Marcos Da Rocha ha dicho que la última disposición de veda aprobada en el Principado es la más restrictiva de la historia porque los datos de años anteriores muestran que la situación del salmón es «problemática» y había que limitar su pesca.
Sin embargo, ha considerado que la tardanza en aparecer del «campanu» puede deberse más bien a que los salmones entran cada vez más tarde a los ríos.
«Estamos esperando a ver qué pasa. Analizaremos los datos de esta temporada y hablaremos con todos los actores presentes en el Consejo de Sistemas Fluviales para ver qué medidas adoptar, pero siempre partiendo de la base de que creemos que la solución no es solo vedar», ha explicado Da Rocha a EFE Verde.
Analizar y actuar sobre más factores
En su opinión, hay que analizar otra serie de factores que influyen en la conservación de la especie, como su pesca en el mar, el cambio climático, que eleva la temperatura del agua en los ríos afectando a su ciclo reproductor; o la actividad de depredadores, como el cormorán o la nutria.
«Lógicamente, cualquier ejemplar que se pesca y no está en el río, no contribuye a esa conservación, pero no creemos que sea el factor principal que ocasiona que cada vez haya menos salmones en nuestros ríos (…). No digo que no vaya a tener que producirse la veda, pero hay que contar con datos», ha insistido.
En ese sentido, ha dicho que están en contacto con comunidades que ya aplican la veda del salmón y que, según les trasladan, «no están obteniendo los resultados que esperaban», a lo que ha añadido que el declive del salmón se da también en otros países, por lo que las medidas deberían tomarse a nivel europeo.
Da Rocha ha insistido en la necesidad de contar con datos y criterio técnico y científico antes de tomar decisiones como prohibir su pesca en los ríos, a lo que ha añadido que actualmente en Asturias, no está sobre la mesa adoptar esa medida.
En cuanto a la catalogación del salmón como especie en peligro de extinción, ha señalado que, en su opinión, pasa lo mismo que con la anguila, que de poco sirve limitar aquí la pesca si se permite en otros países. «Son medidas que tienen que ser coordinadas por la Unión Europea», ha insistido. EFE Verde
atm
Las poblaciones de salmón caen más del 80 % en España en 10 años. La SIBIC urge a prohibir su pesca
La ausencia de «campanu» certifica el rápido y alarmante declive del salmón




