LOGROÑO 04/02/2024.- Una abeja recolecta polen en una flor de almendro. El buen tiempo y las altas temperaturas en febrero ha adelantado la floración de los almendros en Logroño.- EFE/Raquel Manzanares
El buen tiempo y las altas temperaturas han adelantado la floración de los almendros en Logroño. EFE/Raquel Manzanares
CALOR SEQUÍA

Calor y sequía: de floración temprana y escasa a aves en riesgo por falta de insectos

Madrid.- Ana Tuñas Matilla.- El mes de enero ha dejado récords de temperaturas en buena parte de España que han conllevado el adelanto de la floración de diversas especies, como almendros y fresnos, un fenómeno que para los expertos supone toda una voz de alarma, pues pone en riesgo a los polinizadores y, por ende, a los cultivos.

Junto a unas elevadas temperaturas para la época del año, también está afectando a la floración la sequía pues, a menos agua, la planta no «invierte en flores» para su propia supervivencia, ha explicado a EFEverde el investigador del Real Jardín Botánico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Pablo Vargas.

En paralelo, la escasez de agua implica también menos insectos lo que, a su vez, pone en riesgo a las aves que se alimentan de ellos.

«Todas las aves se alimentan de insectos durante la cría», ha aseverado Vargas, que ha subrayado que esto es un ejemplo de cómo el hecho de que las plantas florezcan cuando no deben pone en riesgo a toda la cadena trófica.

Desacople del ciclo biológico

El cambio climático está volviendo «un poco locas» a las plantas, a unas especies más que a otras, según Vargas, que ha apuntado que, según los cálculos que manejan, este año, los picos de floración podrían adelantarse en España unas dos semanas (más/menos) respecto al año pasado.

 

Imagen de archivo de una abeja libando cubierta de polen. EFE/MARCIAL GUILLÉN

 

«Que una planta se ponga en flor no me dice nada. Lo que me dice algo científicamente es ver poblaciones de plantas florecer antes de tiempo», pues esto revela cambios en la fenología de la floración de esas poblaciones y su «desacople» de la fenología (ciclo biológico) de insectos como, por ejemplo, sus polinizadores, entre los que destacan las abejas.

«Ni los insectos tendrán la cantidad de flores que necesitan ni las plantas tendrán la cantidad de insectos que les hacen falta. Este desajuste entre plantas y polinizadores afectará mucho a las cosechas, a la producción», ha advertido Vargas.

Plantas ante el cambio climático: emigrar, resistir o adaptarse

Según Vargas, aunque los «pulsos» climáticos son habituales y ya se han vivido inviernos cálidos y secos, lo preocupante es la tendencia, que nos está indicando no sólo un aumento sostenido de las temperaturas sino que el clima es y será cada vez más impredecible.

Esa impredecibilidad es la que más afecta a los organismos y ante estos cambios las plantas sólo pueden hacer tres cosas: migrar, resistir y adaptarse. La cuarta opción sería la desaparición.

La respuesta más rápida, de un año para otro, es la migración y, aquí, las plantas que más difícil lo tienen son las de alta montaña, pues no tienen hacia dónde «subir» en busca de temperaturas más bajas, ha añadido.

«La segunda es la resiliencia. Hay especies que lo aguantan casi todo, como la encina. Además, en cada especie, hay individuos más fuertes genéticamente que son los que aguantarán y permitirán que la especie sobreviva».

Esto va de la mano de la tercera respuesta, la adaptación, que conlleva mucho más tiempo y que dependerá, en gran medida, de la variabilidad genética de una especie, de forma que cuanto mayor sea ésta, mayores probabilidades habrá de que algún individuo con genotipos más altos pueda sobrevivir y evolucionar ante unas nuevas condiciones climáticas, ha apuntado. EFEverde

 

Primvierno. Por () Víctor Solís (@Visoor) en la #ViñetaVerde de @EFEverde
Primvierno. Por () Víctor Solís (@Visoor) en la #ViñetaVerde de @EFEverde

 


 

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Ana Tuñas Matilla

Somos Naturaleza, ese es mi lema. Mi objetivo, que no se nos olvide. Somos parte del ecosistema en el que vivimos, no sus dueños. Cuidarlo es cuidar de nosotros mismos. Es nuestra responsabilidad. Mis orígenes están en una aldea de Ourense. Mi contacto con lo rural, unido a mi experiencia en la cobertura de temas de economía o salud, me han permitido enteder que todo está conectado.