En redes sociales, el vulcanólogo Itahiza Domínguez ha indicado que el derrumbe parcial de la cara norte del cono del nuevo volcán ha llevado a la emisión de coladas en varias direcciones.
La nueva colada de lava está generando una tremenda destrucción a su paso y dificultando el movimiento de los científicos en la zona, ha advertido el instituto.
Poder destructivo de la lava
En sus redes Involcan ha difundido imágenes del avance de la nueva colada y ha indicado que sus equipos en la zona ven dificultada su labor por el poder destructivo de la lava.
Este volcán está en erupción desde el pasado 19 de septiembre en el municipio de El Paso, y nueve días más tarde la colada llegó al mar en Tazacorte.
Por otra parte, Involcan ha informado de que el penacho marino generado por el encuentro de la lava con el mar se estima que generó el pasado 6 de octubre 0,5 kilogramos por segundo de ácido clorhídrico (HCl), equivalente a 43 toneladas diarias.
La estimación la ha realizado un equipo científico compuesto por investigadores del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), la Universidad de Manchester (Reino Unido) y el Istituto Nazionale di Geofisica e Vulcanologia (INGV) de Italia, liderado por el profesor Mike Burton de la Universidad de Manchester.
Involcan ha indicado en redes sociales que el penacho marino no debe subestimarse, pero tampoco debe causar alarma.
El choque térmico entre la lava (aproximadamente a 1.200 ºC) y el agua del mar (aproximadamente a 24ºC) genera, principalmente, vapor de agua (nuble blanquecina) y ácido clorhídrico (HCl).
Se sugiere prestar mucha atención al pronóstico del viento para la monitorización de los posibles cambios de dirección del penacho y actuar en consecuencia.
Los servicios de emergencia que trabajen a menos de 1 kilómetro del delta deberían usar gafas y máscaras de gas, y también se recomienda el lavado de los ojos después de cualquier exposición, ya que los síntomas, a menudo, no se perciben hasta más tarde. EFEVerde




