Sanz ha recordado, durante la presentación de esta propuesta en rueda de prensa, que «los incendios forestales no tienen fronteras» y para hacerles frente es necesario disponer de una «herramienta que facilite un marco común de derechos y obligaciones para el personal dedicado a las tareas de prevención, detección y extinción» de estos siniestros.
Por ello ha insistido en que existe una «gran cantidad de competencias que dependen de cada comunidad autónoma» a la hora de regular y organizar las labores y condiciones de trabajo de los bomberos, lo que dificulta la coordinación, y esto hace preciso disponer de un texto que permita la homogenización y equiparación de sus labores en todas las regiones españolas.
Homogeneizar condiciones
Un estatuto de este tipo permitiría «remediar la situación» terminando con las diferencias en las condiciones profesionales, contractuales, formativas, salariales y de tiempo de trabajo que existen ahora mismo en función de cada comunidad autónoma tanto en las administraciones públicas como en las empresas públicas y privadas.
La petición de CCOO supone, para Sanz, una «llamada de atención ahora que es el período con más riesgo de incendios», dado que los bomberos forestales son «un instrumento muy importante para la protección civil» al estar «en la primera línea de fuego» y a pesar de ello «a menudo su contratación es como peón o trabajador forestal».
[box type=»shadow» align=»aligncenter» ]A esto hay que sumar la urgencia de mantener unos bosques sanos, algo «crucial para los planes y estrategias destinados a evitar futuras pandemias» y crisis sanitarias. [/box]
Diego Gallardo de la empresa pública de Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha (GEACAM) y también presente en la rueda de prensa, se ha sumado a la propuesta del sindicato añadiendo que los incendios forestales «cada vez son más agresivos y virulentos» y, a día de hoy, no pueden considerarse «sólo un problema ambiental, sino también una emergencia social«.
Gallardo ha aseverado que los bomberos forestales son «compatibles» con los trabajadores forestales y con los bomberos estructurales, por lo que «debemos trabajar juntos».
Finalmente, Carlos Martín, del grupo empresarial público TRAGSA, ha apuntado que «no podemos arrastrar un modelo de gestión del siglo pasado que no es acorde con nuestra nueva realidad» en la que se incluye «la crisis climática y el abandono rural como agravantes» de los siniestros forestales. EFEverde




