La muestra que se puede ver en el Centro de las Artes 660 reúne diecisiete instalaciones y esculturas lumínicas de quince artistas internacionales como Olafur Eliasson, Anthony McCall o Dan Flavin que fueron creadas desde 1966 hasta la actualidad.
«La luz siempre ha tenido un rol esencial en la historia del arte, sin embargo, no es hasta los años sesenta cuando los artistas empiezan a trabajar con ella como si se tratara de un material», dijo hoy a Efe Cliff Lauson, comisario de la exposición.
Durante la segunda mitad del siglo XX, el arte vivió cambios radicales. La eclosión tecnológica y científica empujó a los artistas a iniciar investigaciones lumínicas que les permitieran influir psicológicamente en los espectadores y transformar la percepción de los espacios.
La luz en proyecciones y efectos ópticos

A través de distintos juegos de luces artificiales, proyecciones y efectos ópticos las diecisiete obras de arte de la exhibición consiguen convertir las salas del centro artístico en ambientes inmersivos y experimentales.
«Light Show» reúne desde instalaciones atmosféricas hasta esculturas intangibles que exploran la luz como medio en todas sus formas espaciales y sensoriales.
«Las obras de arte que utilizan la luz tienen un efecto inmediato en el público, creo que es porque somos humanos y tenemos un respuesta biológica y fisiológica hacia la luz del sol. Sin duda estas obras tienen un efecto en la manera como pensamos y nos sentimos», explicó Lauson.
Una de las obras más hipnóticas es «You and I, Horizontal» del británico Anthony McCall, una instalación en la que la luz se percibe como una forma volumétrica gracias al empleo de un proyector, humo artificial y la interacción del espectador.

«La de McCall convierte la luz en una escultura con la que puedes interactuar a pesar de que es intangible», señaló Lauson.
La obra del artista danés-islandés Olafur Eliasson «Model For a Timeless Garden» está conformada por una hilera de pequeñas fuentes de agua iluminadas por luz estroboscópica.
Los flashes de luz «congelan lo que habitualmente veríamos en movimiento, dando la sensación de que el tiempo se ha paralizado», señaló Lauson.
El estadounidense Leo Villareal utiliza 20.000 leds colocados en forma de cilindro que se transforman en una especie de «lámpara araña que cambia constantemente», dijo Lauson.
Meteoritos o fuegos artificiales
Los leds blancos son orquestados para crear infinitos patrones distintos que evocan lluvias de meteoritos, fuegos artificiales u otros fenómenos artificiales.
La exposición colectiva, inaugurada por primera vez en 2013 en la Hayward Gallery, fue visitada por más de 190.000 personas y se convirtió en la muestra más exitosa de la historia de la galería que abrió en 1968.
La Luz van más allá de idiomas y culturas

«Las exposiciones de obras hechas con luz son muy universales, van más allá de idiomas y culturas, crean una experiencia y por eso tienen un efecto muy especial en los visitantes», señaló Lauson durante la rueda de prensa de presentación.
Después de mostrarse en Londres, la muestra fue exhibida en reconocidos espacios artísticos como Auckland Art Gallery (Nueva Zelanda), Museum of Contemporary Art Australia (Australia) y Sharjah Art Foundation (Emiratos Árabes).
«Light Show» finaliza su itinerario mundial en Chile, donde espera recabar el mismo éxito alcanzado con la exposición de la japonesa Yayoi Kusama, que el año pasado visitaron más de 160.000 personas. EFEverde





Debe estar conectado para enviar un comentario.