En un comunicado, CCOO asegura que, ante el transcurso de los acontecimientos, este tipo de cumbres puede «ampliar la brecha que las separa de la sociedad civil» y apunta a una «falta de ambición y lentitud a la hora de planificar y tomar decisiones».
Según el sindicato, «plegarse al capital abandonando el carácter e importancia de lo público y ceder poder a entidades económicas, financieras y multinacionales que anteponen sus intereses a los de la sociedad y a la preservación del planeta» constituyen «ejemplos de desafección».
«Para quienes creemos en la participación y en la toma de decisiones compartidas, estos espacios e instituciones deben modificar su forma de preceder», señala la nota, que añade que, ante la existencia de «ideologías y poderes fácticos que quieren dinamitarlas, hay que reaccionar y recuperar la confianza de la gente».
La COP25, apunta CCOO, será recordada «como la COP del artículo 6 (sobre el mercado de carbono) porque ha sido el elemento estrella», un texto «eminentemente económico», que «se ha impuesto a temas como la justicia social, la brecha de género, el respeto a los derechos humanos o la transición justa», que «estuvieron secuestrados por algunas partes y fueron utilizados para forzar las negociaciones durante estos días de reuniones multilaterales. Una actitud miserable».
Elementos de reivindicación
La Confederación Sindical de Comisiones Obreras ha llevado a la cumbre «tres elementos fundamentales de reivindicación desde la perspectiva más social y laboral»,que pasan por «aumentar la ambición respecto al clima con una transición justa sin dejar a nadie en el camino o sumarse a la nueva iniciativa ‘Acción Climática para el Empleo'».
La tercera medida se basa en un «compromiso para financiar un desarrollo bajo en carbono con apoyo explícito a los más vulnerables». EFEverde




