La asociación explica que usar criterios sólo económicos «no garantiza la ejecución adecuada del servicio» a pesar de lo que dictan las políticas europeas, nacionales y autonómicas para impulsar la economía circular, puesto que el actual modelo de concurso público «asfixia a los gestores de residuos textiles».
Por ello entiende que las cuantías económicas exigidas «deben aminorarse, eliminarse o condonarse», si se quiera evitar el riesgo de licitaciones desiertas o la retirada del servicio.
Más de 900.000 toneladas
ASIRTEX recuerda que todos sus asociados dedicados a la recogida selectiva de ropa y calzado usados fueron declarados «empresas de actividad esencial» durante el estado de alarma generado por la COVID 19, lo que les ha obligado a luchar «arduamente» para mantener este servicio.
[box type=»shadow» align=»aligncenter» ]Sin embargo, la situación es «altamente preocupante» debido a la «gran cantidad» de textil que acaba en los vertederos -más de 900.000 toneladas cada año-, pese a que 2025 es el año tope fijado por las autoridades de la UE para que todos los municipios europeos dispongan de una recogida separada de este tipo de residuos.[/box]
En ese sentido, considera que 2021 debe ser el año «en que se marque el cambio de tendencia definitiva» en la licitación de estos contratos públicos, para «equilibrar e igualar» todos los aspectos técnicos y «apostar por un servicio de calidad» en una «verdadera economía circular municipal».




