Por Arturo Larena
Un año marcado por los incendios forestales
La sequía y la “guerra del agua”
El agua también fue protagonista en 1994, pero por su escasez. Se vivió un nuevo capítulo de la llamada “guerra del agua” entre Valencia, Murcia y Castilla-La Mancha a raíz del trasvase Tajo-Segura. El conflicto se resolvió finalmente por el Consejo de Ministros, que autorizó el envío de una cantidad de recursos hídricos inferior a la solicitada.
Luces y sombras del movimiento ecologista
Para el movimiento ecologista español, 1994 tuvo su “cara y su cruz”. Entre los logros más destacados figura la creación del Consejo Asesor de Medio Ambiente, máximo órgano consultivo del Gobierno en la materia, en el que las ONG ambientales consiguieron ocupar 11 de los 26 asientos.
Sin embargo, los reveses también fueron importantes, especialmente en torno al embalse navarro de Itoiz y la central nuclear José Cabrera (Zorita, Guadalajara).
El embalse de Itoiz: derrota ambiental y polémica europea
La Unión Europea desestimó la queja presentada por la Coordinadora contra la construcción del pantano de Itoiz, a pesar de los informes de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y del ICONA, que alertaban sobre su impacto ambiental.
La central nuclear de Zorita, símbolo antinuclear
La central nuclear José Cabrera, parada desde enero tras detectarse grietas múltiples en la tapa del reactor, se convirtió en el símbolo de la resistencia antinuclear de numerosas organizaciones que exigían su cierre definitivo.
No obstante, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) aprobó el plan de reparación propuesto por Unión Fenosa. Las operaciones comenzaron en noviembre de 1994 y concluyeron a comienzos de 1995.
En el CSN también hubo relevos importantes. Donato Fuejo fue sustituido por Juan Manuel Kindelán, hasta entonces presidente de ENRESA (Empresa Nacional de Residuos Radiactivos). Kindelán advirtió de las dificultades que planteaban algunas comunidades autónomas para determinar la ubicación del futuro almacén de residuos radiactivos de alta actividad.
Cambios en la política ambiental española
El año trajo también cambios significativos en la gestión del medio ambiente en España. El director general del ICONA y primer ecologista en ocupar ese cargo, Humberto da Cruz, fue sustituido por Fernando Estirado. Su cese fue decidido por el nuevo ministro de Agricultura, Luis Atienza, considerado más sensible hacia las cuestiones ecológicas que su predecesor, Vicente Albero.
En el ámbito europeo, Domingo Jiménez Beltrán, entonces director general de Política Ambiental, fue nombrado máximo responsable de la Agencia Europea de Medio Ambiente, con sede en Copenhague (Dinamarca), que iniciaba su andadura en ese mismo año.
Avances y asuntos pendientes
Durante la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, las Comunidades Autónomas y la Administración central avanzaron en la elaboración de los futuros Planes Nacionales de Residuos y Depuración. Sin embargo, quedaron pendientes cuestiones clave, como el cierre de la autovía de Valencia a su paso por el paraje de las Hoces del Cabriel o la aplicación de la nueva Directiva de Acceso a la Información Ambiental.
En Madrid, Greenpeace protagonizó una de las acciones más sonadas del año. Dos de sus miembros escalaron el techo del edificio donde el Fondo Monetario Internacional (FMI) celebraba su asamblea anual y, ante los Reyes Juan Carlos y Sofía, desplegaron una pancarta denunciando la destrucción de la capa de ozono y el cincuentenario del Banco Mundial.
Mientras tanto, el agujero de ozono sobre la Antártida alcanzaba sus valores mínimos históricos, al reducirse su espesor en más del 70 por ciento.
Parques Nacionales
En cuanto a la Red de Parques Nacionales —formada entonces por nueve espacios—, el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de ley para la creación del Parque Nacional de Picos de Europa, ampliando así el antiguo Parque de la Montaña de Covadonga.